CAPÍTULO 34 ANA SOFÍA: Estoy en una encrucijada, la puerta de la casa a mi frente ... No quiero entrar pero debo hacerlo, no puedo solo estar para siempre afuera, por que me encontrarían y será mucho peor. Tal vez solo tal vez Max no este ahí dentro, quizás el salió como siempre ... Entre con todo el valor posible. Para darme cuenta que el esta ahí ... Él esta parado observándome ahí, sus ojos están rojos, su pelo muy desordenado, aun tiene su pijama puesta pero se nota que no a dormido, ni un poco ... Mis ojos y sus ojos se conectan, hay un silencio muy sorprendente puesto que es de mañana y no hay nadie del personal aquí, diciendo todo lo que debemos hacer. Tomo mucho aire en los pulmones y me dirijo hacia la habitación, pasando por alto a Max. Pero el lo nota y empieza a caminar

