CAPÍTULO 33 ANA SOFÍA: Sus labios, son tan cálidos se sienten tan bien, me sorprende que estén al compás de los míos, su boca tiene un sabor dulce, que pareciese ser mi néctar y mi gasolina para seguir. Mis labios siguen sus movimientos con agilidad, ¿Se besara así con Raíza? El sabor dulce se volvió amargo, volví a estar consciente de esto, lo aparte rápidamente de mi, propinándole una cachetada, esta fue tan fuerte que hasta mi mano duele, el sonido de mi palma con su mejilla resonó por toda la habitación. Ya no quiero pensar, ni sentir, y mucho menos desear que algo salga bien en mi vida ... Hábilmente me salí de la habitación dejando a Max con su mano sobando su mejilla que la tenía roja. Por fin sentí algo hacia el, pero ¿Y el? Tal vez solo intenta buscar al heredero que nos

