Marce 20 de Noviembre de 2015 Meto mis manos en mi pantalón y comienzo a marcar el número de Cloé, el último que había marcado. Con cada número que apretó suelto una palabrota, para cuando llego al noveno número, solo las invento. — Hola loquilla— saluda alegremente. — La golpeó Cloé, la dejó casi irreconocible y se acaba de ir, no sé a dónde. Tenemos que buscarla.— Le suelto apurada mientras busco por el cuarto mi chaqueta, las llaves y mi cartera. — Espera, ¿De qué hablas? ¿Quién?— Su voz suena preocupada y escucho de fondo la voz de Megan. — Lexa.— Mi voz se quiebra con el recuerdo de su rostro. Suena un botón y escucho el vacío de la habitación, donde Cloé y Megan están reunidas. Me colocó en altavoz. Exasperada por no lograr ponerme la chaqueta de los nervios, la tiro contra el

