Al día siguiente ella se marchó a acompañar a Gianni a una revisión y después a desayunar con su familia, yo evite ir excusándome en el trabajo, pero aunque quisiera concentrarme, no podía, mi mente era un maldito caos, un caos que tenía nombre y apellido, y que muy pronto sería mi esposa. Bufé sintiéndome abrumado, mi móvil comenzó a sonar atrayendo mi atención, era Carlo, lo agarré contestando — Tengo la información que querías—comentó de forma cantarina al otro lado de la línea — Dime lo que tienes— — Viene de una familia muy religiosa y rota, su padre se divorció de su madre cuando él tenía 15 años para irse con su amante mucho más joven, con la cual ahora tiene una familia, su madre no volvió a casarse, solo se dedicó al trabajo, la iglesia y su hijo— — Carlo, eso me importa una

