Llegamos al restaurante, los inversionistas estaban citados treinta minutos después que nosotros por si llegaba a pasar algo extraordinario.
- Está segura de lo que debe hacer, si llegan a hablar en otro idioma lo va a entender o, cosas así.
Veo que utiliza un tono de voz bastante despectivo, y eso me comienza a ofender, a pesar de que estoy haciendo planes con este señor no permitiré que me ofenda.
Señor si usted tenía dudas de mis capacidades hubiera profundizado en la entrevista, así estuviera seguro de cada paso que voy a dar; le insinué con seguridad.
- Solo quise estar seguro, pero su seguridad me dejó tranquilo.
Bebí un poco de agua, su presencia y cercanía me dejan nerviosa, no quiero que esto se me salga de control.
Empezaron a llegar uno a uno de los inversionistas, de acá uno de ellos sería el nuevo socio y lo veríamos frecuentemente en la empresa.
Uno a uno empezó a llegar, les ofrecemos bebida y que tomen su lugar; me encontraba saludando a un inversionista Japonés cuando una voz me desconcertó, esa voz que conocía tanto, a quien ame y me dejó sin explicación alguna Erik. Gire lentamente y nuestras miradas conectaron veo que él también sintió algo similar, todo pareció detenerse a nuestro alrededor, se veía realmente bien, extremadamente atractivo, su porte era de imponencia, poder. Todo volvió en sí cuando Andrew pasó delante mío para saludarlo.
Todos los presentes tomamos asiento, quedé frente a Erik y obviamente al lado derecho de Andrew, él me presentó a todos como su asistente. Durante el transcurso del almuerzo sentí la mirada penetrante de Erik, no dejaba de observar me y eso me colocaba muy nerviosa, dentro de mí rogaba para que él no fuera el seleccionado para quedar de socio, también notaba como Andrew nos miraba.
Nos dimos un receso para que Andrew tomará la decisión y escogiera a quien mejor le parezca.
- Ustedes se conocen, me dice sin mirarme.
¿Perdón? Me hago la desentendida.
- Sí, con el señor Erik Campo, noto que no dejan de verse.
Eh, alguna vez traté con él; pero le puedo asegurar que eso no va a interferir en sus negocios.
- Eso espero, los asuntos personales de mis colaboradores deben estar fuera de la empresa.
Paso saliva, este hombre si que es arrogante. Pienso.
Tranquilo, no va a tener queja alguna de mí.
- Mire ahorre eso, y mejor concéntrese en trabajar. El señor Campo y el señor Evans serán nuestros socios, son los que ofrecen mejor utilidad y ganancia neta, así que iremos con ellos. Redacte el contrato, me lo presenta y mañana se lo hace llegar a ellos.
Entendido, le contestó.
Quiero matar a este hombre, es un grosero. Por otro lado, Erik puede arruinar mis planes debo hablar con él.
Volvimos a la mesa, y Andrew informó su decisión para celebrar juntamos las copas. Andrew invitó a sus nuevos socios a un bar, todo esto para empezar a conocer un poco de cada uno.
- Viene conmigo señorita Jones, todo esto será pagado como extra.
Listo señor.
Recogimos nuestras cosas y nos despedimos de los demás inversionistas.
Llegamos al auto de Andrew, y él muy amable se ofreció a llevarnos a todos en su auto, su chófer iría atrás para llevar el auto de alguno.
El camino fue extremadamente extraño, esta hubiera sido una oportunidad para acercarme a Andrew, me hubiera levantado un poco el vestido o cualquier cosa, pero las cosas siempre se deben complicar.
Llegamos a un exclusivo bar, el cual tenían reservada la segunda planta para nosotros.
Nos sentamos y el mesero nos tomó la orden, whisky para ellos, y mojito para mí ellos hablaban de negocios y yo, intentaba hacer que me interesaba la conversación; mientras mi mente estaba en otro mundo, tenía muchas preguntas hacia Erik, pensaba como hacer todo sin que él interfiera en mis planes, quiero saber si todavía me ama, si siente lo que yo, hundida en mis pensamientos hasta que mi querido jefe mueve mi brazo.
- ¿Todo en orden?
Eh sí señor claro.
- Veo que está muy distraída, puedo deducir que esto no le interesa ni un poco pero si lo desea puede retirarse, mi chófer la llevará a su casa.
Lo siento, estoy un poco agotada, y si no le molesta me iré a casa. Pero no es necesario que su chofer me lleve, puedo tomar un taxi.
- No creo que sea conveniente, usted está muy mmm, arreglada y cualquiera se puede aprovechar puede notar como mis socios la miran.
¡Wowww, voy bien! Grito interiormente.
Tranquilo me se cuidar, adicional a sus socios los debe llevar el chófer.
Me levanto de la silla sin esperar una palabra y me comienzo a despedir, Erik se coloca en pie y me tiende la mano, me dice tan suave que solo yo comprendo.
Asiento para que él me entienda.
El chofer me acompaña afuera mientras llega el taxi. Me despido y subo debatiéndome si bajarme a una cuadra de distancia a esperar a Erik. Mi corazón gana y, me bajo del taxi a esperarlo, pasan diez minutos y lo veo, hay esta la persona con quien me quería casar con quien hubiera querido tener hijos.