CAPÍTULO 8.-7

2420 Palabras

Cuando les había dicho el cura, que les necesitábamos les faltó tiempo para apuntarse, así que había arreglado todo para que se pudieran incorporar. Habían venido en el camión que ya conocíamos y aquí en la pensión el señor Braulio, el primo del cura, le había dicho que bien, que donde comían cuatro, podían comer seis y que por camas no había problemas, las tenían de sobra. solo que tendrían que dormir en un dormitorio los dos, pues ya no tenía más habitaciones individuales. Bueno, pues todo arreglado y así se quedó la cosa. Ya con cuatro manos más, las reformas parecen que iban viento en popa, se la veía avanzar bien. Así seguro que terminábamos antes casi de lo previsto. A pesar de pasarnos todo el día trabajando, no veíamos a las monjas nunca. Eso me gustó desde el primer día, y ya s

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