CAPÍTULO 9.-4

1941 Palabras

Bueno, una vez también se calentó un poco, pero paramos y mientras el coche se enfriaba, nosotros estiramos las piernas, y saboreábamos unos de esos bocadillos, que traíamos ya preparados cada uno por nuestra madre. Recordaba al resto de la familia, que lo mismo que la de mis amigos, el viaje tanto les había sorprendido, y tantas pegas nos habían puesto, pero que por fin logramos que nos dejaran hacerlo. Claro que cada uno tuvo que prometer en su casa, que luego íbamos a apretar más en los estudios. Fuimos pasando por sitios bonitos, pero no queríamos perder el tiempo parándonos a verlos, quizás en otra ocasión los visitáramos. Ahora solo teníamos una meta, llegar a la ciudad. Ninguno la habíamos visto, ¿cómo un joven lo podría haber hecho?, y ahora teníamos la oportunidad de estar en el

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR