Caminaba a paso ligero por los pasillos con las chicas detrás de mí, intentando seguirme el ritmo. Por el camino, veía a algunos de los cadetes y agentes tirados en el suelo con los paramédicos atendiéndoles. —¿Se puede saber a dónde vas? —preguntó Jenny, jadeando. —A ver al Director. Esto hay que zanjarlo inmediatamente. Llegué al despacho del Director y ambas por fin se pusieron a mi lado. Me disponía a pegar cuando vio que el cuadro eléctrico de la puerta metálica estaba abierto, con los cables manipulados. Justo como en mi habitación y la de Annie. —Mierda... —susurró Annie. El miedo se apoderó de mí y comencé a golpear la puerta e intentar abrir las compuertas, mientras gritaba el nombre del Director. Una bombilla se encendió y miré por las paredes en busca de un hacha. Me a

