Tener a Mark así nuevamente, tomándome y haciéndome suya me están haciendo perder la razón. - ¡Oh si! - digo completamente presa de las sensaciones que mi cuerpo añoraba con ganas. He estado con varios hombres a lo largo de estos cinco años, pero ninguno se acerca ni siquiera a la mitad de lo que este hombre me hace sentir. Joder, creo que se idiota me dejó marcada por siempre, me daño para cualquier otro hombre. - Mía, solo mía Julia, que no se te olvide - gruñe Mark todavía devorando mis pechos. Después de unos minutos que se sintieron eternos se aleja de mis pechos, los cuales dejo ultra sensibles. Para tomar mi rostro con sus manos y mirarme fijamente, lo más probable es que debo tener los ojos nublados de deseos, así como los tiene él. Somos fuego, puro fuego junto y hare

