Salgo hacia la terraza para estar más cerca de él. - Amor, estas bien? - me siento a su lado y posicionó mi cabeza en su cuello derecho para que se sienta acompañado. No me responde y solo se lleva la botella a sus labios para beber. - ¿Qué sucede bebé? - preguntó en un tono suave para que me hable. - Te amo lo sabes, cierto? - me pregunta con la voz ronca. No se a que va la pregunta, pero si se la respuesta. - Claro que lo sé, no es necesario que me lo preguntes - levantó mi rostro para mirarlo. Veo su rostro triste y cansado, además de tener sus ojos algo cristalizados. - Lamento todo esto, e-es mi culpa...se suponía que llegaríamos a disfrutar del que será nuestro hogar durante unos meses y mira, ve e-en que termino todo esto - dice apenado, triste y molesto. Se le quiebra

