Hermanas.

5000 Palabras
La nieve cubría todo Winter Rose. Las rosas estaban vestidas de blanco, formando ese hermoso panorama característico de la tierra de los Huargos. En épocas para celebrar la navidad, la mansión Crimson estaba repleta de servidumbre que se encargaba de los preparativos para uno de los festivales más importantes y esperados desde que comenzaron a hacerse. El festival de la cosecha lunar había comenzado a ser practicado después del nacimiento de los gemelos carmesí y se había convertido en una tradición en todo el país. Se celebraba cada cinco años durante todo el año con un cierre muy emblemático durante el último día del último mes, y el primer día del primer mes del siguiente año. Aquel festival de la cosecha lunar consistía en una celebración para conmemorar y agradecer por la prospera cosecha que hubo alrededor de toda Rumania, gracias la presencia de la luna llena durante todo el año. Este fenómeno solo ocurría en este país, y muchas personas de todo el mundo, visitaban Rumania como punto turístico para presenciar el año de la luna llena con sus propios ojos. También viajaban durante el mes de diciembre para estar presentes durante la fiesta de la cosecha lunar. Para ese entonces el mundo ya sabía de la existencia de los Huargos. Las fuerzas de seguridad de todos los países tenían tratos con Jeargo en los que él incluso les prestaba la colaboración de sus lobos para ayudarlos con cualquier problema que tuvieran, siempre y cuando no trataran de herirlo. Todos los Huargos del mundo conocían al poderoso rey Carmesí y le guardaban un profundo respeto, al punto de tener una alianza con él. Sin embargo, los Huargos eran para algunos, considerados como criaturas peligrosas de las que había que hacerse cargo y Jeargo se convirtió en el terror de todos los humanos con esta ideología, prometiendo una guerra donde obviamente él ganaría, después de demostrar el inmenso poder que posee como aspecto del fuego. Un poder capaz de destruir un país entero de un solo golpe. Ese era el poder temido por cada gobierno y ejercito en el mundo como el arma más poderosa, peligrosa y letal. Nadie se atrevía a desafiar a Jeargo para ese punto, y precisamente por eso lo mantenían como aliado, procurando lo más posible en no enemistarse con él, ya que eso significaría tenerlo en su contra. Además de eso, en todo el mundo había Huargos pertenecientes a la manada que se hallaban infiltrados y si bien la humanidad sabía sobre los Huargos, no era como si ellos se pasearan libremente por las calles de cualquier país anunciando lo que eran. Por el contrario, su libertad de identidad para mostrarse como lo que son, era solo en Rumania. Un país donde eran intocables. Pero en otros países debían mantener perfiles bajos para no causar revuelos. Si bien los humanos sabían sobre los Huargos, bajo la perspectiva de ellos, estas criaturas solo podían encontrarlas caminando tan libremente en Rumania y no habría problemas. Aquel que quisiera ver a un Huargo en persona, aquel que fuera lo suficientemente temerario como para hacerlo, podía ir hasta Rumania y verlo en persona, pero aquellos que vivían con el pavor a lo que no entienden, preferirían tenerlos lejos. Por esa razón, fuera de Rumania, los Huargos ocultaban su naturaleza. Esa era otra razón por la que el festival de la cosecha lunar se hizo tan famoso y emblemático alrededor de todo el mundo. La posibilidad de ver a los Huargos en su apogeo, en un país habitado en un sesenta por ciento o tal vez más, por estas criaturas, y además poder disfrutar de las vistas que eran más que ostentosas, era un lujo que pocos podían darse, y al decir poco nos referimos a una cantidad mínima de personas en todo el mundo, siendo aun así la cantidad suficiente como para hacer del turismo, una de las principales fuentes de ingreso del país que además también era gobernado por Jeargo. Las estadísticas mostraban que anualmente, las visitas de turistas se remitían a una cifra del cero punto uno de la población mundial. Equivalente a unos setecientos ochenta mil millones de personas. Y cada cinco años, durante todo el año de la cosecha lunar, esta cifra aumentaba a uno punto dos billones de personas y llegando a un máximo de casi dos billones de personas durante el festival. Estas cifras correspondían a personas con suficiente dinero para viajar durante todo el año y costear todos los gastos que tendrían en el lugar ya que todos, sin excepción alguna, terminarían haciéndose con recuerdos y toda clase de mercancía originaria del país, no solo en cuanto a cosas como ropa, accesorios, artes y demás, sino también en cuanto a materia prima, tales como especias que solo podían ser halladas en este país, licores de altos precios y de renombres prestigiosos elaborados únicamente en Rumania y pieles perfectamente conservadas, preparadas y aprovechadas para las mejores piezas de moda en todo el mundo. Básicamente Rumania era un imperio en el que Jeargo era el rey y todo lo que había allí era gracias a la familia Crimson y los Huargos de la manada Crimson Rose, quienes se habían dedicado toda su vida a mejorar la economía del país a base de sus propios esfuerzos, llegando a colaborar con los humanos y acaparando todo el mercado en cuestión de años, hasta que finalmente los humanos terminaron siendo empleados de los hombres lobo. La utopía de los Huargos en toda su expresión. Había una mente maestra detrás de todo esto y ese era William Crimson. Cuando él decidió que su clan se convertiría en una manada y adoptaría a otros clanes de hombres lobo, también decidió convertir a Rumania en un imperio del cual pudiera hacerse cargo con su familia durante todas sus generaciones, previendo que algún día la humanidad se enteraría de la existencia de los Huargos. Todo fue un método preventivo para asegurar la seguridad de su familia y de su manada, creando una utopía en la que literalmente eran intocables y podían convivir tranquilamente con humanos. Durante cuarenta años, William Crimson se había encargado de cimentar las bases de la gran utopía que es ahora Rumania, hasta que finalmente llegó el momento. Ahora Jeargo era reconocido incluso a nivel mundial, siendo una celebridad que todos los turistas esperaban ver durante el festival de la cosecha lunar, cuya celebración se llevaba a cabo en Winter Rose y el cual él mismo cerraba con broche de oro durante el fin de año. Aunque solo un tercio de la cifra mencionada anteriormente, conseguía verlo. Finalmente, como cada año desde que comenzó a celebrarse la cosecha lunar, este año se ostentaba con las decoraciones más llamativas y atractivas para el público. Las rosas vestidas de nieve e inmortalizadas, eran de los principales productos de costoso valor que los consumidores querían adquirir, además que adornaban toda Winter Rose y toda Rumania en general. Las tiendas tenían decoraciones navideñas acompañadas de rosas vestidas de novia y guirnaldas con formas de lunas, medias lunas, y demás. También se hacían presente las figuras de los poderosos Huargos para hacer de la vista aun más increíble. Los humanos durante esta época tenían la oportunidad de ver Huargos por doquier ya que ellos eran las mayores atracciones junto con las rosas vestidas de nieve. Incluso los niños podían acariciar a uno de estos lobos gigantes que sencillamente se portaban con mucha amabilidad hacia todos los visitantes que venían exclusivamente a verlos. Este año, como todos los demás, el festival de la cosecha lunar iba a ser increíble, porque además de todo lo mencionado, se anunciaba la llegada o aparición de la hija de Jeargo, Cheryl. La familia Crimson siempre era la atracción principal. A los hermanos Carmesí y sus esposas, se les tenía como la realeza y lo mismo sucedía con las cuatro gemelas, Charlotte, Charlene, Chelsea y Chloe, quienes parecían sacadas de un cuento de hadas. Las cuatro jovencitas habían sido nominadas y nombradas como las mujeres más hermosas del mundo desde que cumplieron la mayoría de edad y muchas personas llegaban a Rumania solo para verlas, y es que la belleza de las hermanas Crimson era de otro mundo por así decirlo, y ni que hablar de Cheryl, quien no solo era tan hermosa como ellas, sino que, al ser mayor, su belleza se apreciaba incluso mejor. Algo similar pasaba con April, a quien tenían como la reina de Rumania junto a Jeargo. Dicho eso, todo mundo estaba muy ocupado en todas partes del país, llevando a cabo los preparativos finales para celebrar el final del año de la cosecha lunar. Desde las cosechas de todos los agricultores, hasta la caza y purificación de las pieles, e incluso la finalización y perfeccionamiento de detalles en todos y cada uno de los productos dirigidos al consumidor, hablando tanto de comida como de cosas materiales. También habían atracciones especiales como actuaciones de los Huargos, demostraciones de transformaciones y cacerías en vivo donde se veía a los enormes lobos corriendo detrás de presas enormes preparadas con anticipación para estos espectáculos, y al final servir la carne a aquellos con el suficiente dinero para degustar la más fina carne en todo el mundo, ya que, según el principio de los Huargos, la carne conseguida por medio de la caza tenía mejor sabor, debido a las hormonas de miedo de la presa, que le daban un mejor aroma y sabor. Los humanos habían aprendido a degustar este sabor una vez que Rumania se viralizó alrededor de todo el mundo y encontraron que solo podrían probar carnes con ese sabor en dicho país. No había manera de conseguirla a no ser que la importaran y no había muchas maneras de importar la carne de las presas cazadas por los Huargos y que las piezas llegaran en un perfecto estado de frescura. Siempre se perdía sabor durante el traslado porque la carne perdía la ternura que tenía recién cazada. Y con todos los preparativos finales en marcha, a los hermanos Crimson y en particular a toda la manada, solo le quedaba prepararse también para lo que representaba una de las celebraciones más importantes para todos los Crimson Rose. Los aires de esos días estaban llenos de energía. Por todos lados se veían las sonrisas y la alegría de las personas tanto en los habitantes como en los visitantes que se paseaban por Winter Rose especialmente, disfrutando del bonito panorama que podían encontrar. Lo mismo iba con los hermanos Crimson, que ahora después de tantos años, estaban todos juntos. En el caso de Cheryl, ella estaba aprovechando todo el tiempo libre que tenía para poder conocer mejor a sus hermanos y hermanas. En especial a las cuatro jovencitas que eran la sensación de Rumania y particularmente en todo el mundo. Charlotte y Charlene eran especialmente apegadas a Cheryl desde el momento en que la vieron. Para ellas, Cheryl fue una figura de admiración no solo por ser mayor que ellas, sino por la increíble belleza de la muchacha. Si bien los dos pares de gemelas Crimson eran como una obra de arte bien hecha, Cheryl era un caso muy particular. Mientras que sus pelirrojas hermanas eran tan hermosas que parecían sacadas de un cuento de hadas, ella misma era una obra de arte que parecía esculpida por los mismísimos dioses, o en este caso los dragones. El cabello de Cheryl solía ser de un color rubio muy claro, casi en una tonalidad gris y sus ojos eran de ese hermoso y caracteristico azul que portaban todos los Crimson. Sin embargo, conforme recordó y conoció la verdad sobre sus orígenes y una vez que se encontró con Jeargo, su padre, su cabello cambió de color radicalmente, esta vez adoptando el característico rojo intenso de los Crimson, teniendo una tonalidad de cabello más parecida a la de su padre. Si bien era común que todos los Crimson tuvieran el cabello de color rojo, Cheryl era un caso especial, ya que ella había nacido con ese amarillo tan claro que la diferenciaba del resto. Esto se debía a una anomalía provocada por la fuerte presencia de los genes de su madre, ya que según se sabe sobre April, su madre biológica tenía el cabello del mismo color que lo tuvo Cheryl al nacer y durante casi toda su vida. Sin embargo, la presencia de los genes de Jeargo era mucho más fuerte y eventualmente su cabello y su lobo obtendrían esa tonalidad roja característica de los Crimson, conforme ella creciera y se desarrollara, pero al estar lejos de su familia y siendo desconocedora de la verdad, los genes de Jeargo que provocarían el cambio, permanecieron dormidos. También influyó que se encontraba en un mundo con reglas completamente diferentes a las del mundo del que provenía. Dicho eso, para Charlotte y Charlene, que justo ahora tenían dieciocho años, ver a Cheryl como esa figura de admiración y ejemplo a seguir, no fue tan difícil. Sobre todo, considerando que su hermana mayor era, además, la guardiana de uno de los aspectos de la existencia. Ellas tenían conocimientos sobre todo lo que estaba sucediendo e incluso se habían preparado como todos los demás Huargos de su manada. Y llevando sangre Crimson en sus venas, naturalmente se posicionaban como las mejores guerreras de la manada después de sus hermanos mayores, y a ellas les seguían Chelsea y Chloe, quienes tenían dieciséis años. Sin embargo, había una persona más que se posicionaba como el Huargo más fuerte de la manada. Él era incluso más fuerte que Ethan y Vergeel por separados. Y ese era Ezra, a quienes todos los Crimson le tenían un especial aprecio. La mañana iba con naturalidad mientras las gemelas mayores entraron a la habitación de su recién llegada hermana después de anunciarse. Cheryl estaba usando un pijama muy bonito, adornada con rosas vestidas de nieve por todas partes. Aquel pijama era uno de los tantos regalos que recibió de sus padres, de su familia y de toda la manada, durante el festejo de su regreso. - ¡Oh por la diosa! – Exclamó Charlotte al ver a Cheryl recién levantada. La, ahora pelirroja Cheryl, estaba totalmente sola, ya que Tyler había salido bastante temprano a correr con Ethan y Vergeel. Ellos le habían prometido mostrarle los alrededores de Winter Rose. Especialmente todos sus bosques y los lugares que para los Crimson eran especiales. - ¿Qué? ¿Qué pasa? ¿Tengo algo en la cara? – Cuestionó Cheryl hecha pánico y casi corriendo a verse en el espejo cuando sus hermanas comenzaron a reír. - No, no – dijo Charlene con una sonrisa divertida y mirándola maravillada – es solo que, te ves increíble incluso recién levantada. - Es cierto – continuó Charlotte mientras se reía – el pijama que te reglamos te queda estupendo… parece que hubiera sido hecho especialmente para ti, además, tu cabello es increíble – Cheryl las miró, puso cara de reproche y luego negó con una sonrisa divertida. Su largo cabello pelirrojo se ondulaba perfectamente en las puntas, mientras que caía de manera majestuosa, como si de una roja cascada se tratase, por toda su espalda, hasta que las puntas tocaban el borde donde comenzaban sus muslos. Además de eso, sus mejillas tenían una perfecta tonalidad enrojecida que resaltaba su nívea tez de manera excelente, sin requerir el uso de ningún tipo de maquillaje. Por otro lado, sus labios tenían ese perfecto tono natural de rojo, tan intenso como la sangre misma. Esto era una característica de todas las mujeres Crimson. Angie, la hermana melliza de Jeargo y Shaun, y también las cuatro gemelas, hermanas de Cheryl, tenían esa tonalidad natural de rojo sangre en sus labios, resaltando aun más perfectamente lo blanquecino de su piel, casi hasta hacer que su belleza pareciera irreal. - Debo admitir que me gustó mucho el pijama… hace un tiempo no lo hubiera utilizado. - ¿Qué? ¿Por qué? – Cuestionó Charlotte con horror y Cheryl le sonrió divertida. - Les contaré si me acompañan a cambiarme – les dijo ella y ambas gemelas se miraron con mucha emoción. - ¿En serio podemos? – Preguntaron al unísono y Cheryl volvió a sonreír mientras les asentía. - No me molesta que me vean desnuda, mucho menos si son ustedes… estoy bastante acostumbrada ya que viví la mayor parte de mi vida como loba y en ese estado siempre estuve desnuda – explicó ella mientras se quitaba el pijama, dejando ver el hermoso cuerpo de la muchacha. Un cuerpo cuya belleza era todavía más irreal al verlo desnudo. Si bien toda la ropa que usaba le quedaba increíble, no había manera de evitar que la perfecta figura que portaba la muchacha, quedara opacada y ocultada por sus vestimentas comunes. Desde las curvas que delineaban sus caderas y cintura hasta llegar a la zona de sus pechos, y lo perfectamente abultados y firmes que estos eran, hasta la curva casi surreal que iba desde su nuca hasta contornear un perfecto trasero que le daba incluso más volumen a sus muslos, incluso portando una figura relativamente delgada y libre de todo tipo de grasas innecesarias para el cuerpo, y como era de esperarse del cuerpo de cualquier Huargo, sus músculos abdominales estaban marcados lo necesario como para no verse grotescos en ella, y darle una apariencia todavía más sensual. Sucedía exactamente lo mismo con el resto de sus músculos. Todos estaban marcados solo necesario para que no fueran grotescos y en su lugar hicieran juego con toda su figura para que se percibiera todavía más sensual y majestuosa, casi literalmente tallada por los mismos dioses. Esta era una particularidad que se hacía presente en todos los Huargos, variando únicamente por su composición genética y su género. En el caso de los hombres, la musculatura podía estar mucho más marcada y definida y ser incluso más robusta, mientras que en el caso de las mujeres era menos marcada, más definida y mucho menos robusta, encuadrando todo a la perfección para lucir apariencias totalmente de ensueño. - Debió ser terrible pasar tanto tiempo así – mencionó Charlotte. - Aquí existe algo parecido, solo que, una vez que acabas en ese estado, ya no puedes volver a tu forma humana – dijo Charlene. - Lo sé… le llaman lobo errante – dijo ella mirándolas con cariño – allá pasa algo bastante similar, pero mi forma lobuna se mantuvo sin que pudiera volver a mi forma humana durante tanto tiempo, debido a un hechizo. El hechizo solo podía ser roto por una persona… - ¡Tyler! – Exclamó Charlotte y ella sonrió. - Así es Char… Tyler fue como una salvación para mí. Aparte que ya tenía toda mi vida viendo todo a través de sus ojos debido a la conexión que compartíamos… su imagen y apariencia estaban muy grabadas en mi cabeza, y todo lo que él conocía también, así que, cuando volví a mi forma humana, no me fue muy difícil adaptarme a ese mundo que nunca había experimentado tan bien como él. En su mayor parte fue gracias a Ty… - Es como una hermosa y perfecta historia de amor – dijo Charlene. - Así es Linn – dijo ella sonriéndole a la jovencita con felicidad – ahora… dejemos eso por un momento y mejor cuéntenme ¿Qué haremos hoy? – Las gemelas se miraron y sonrieron para volver a mirar a su hermana mayor, casi asustándola por esa mirada tan traviesa que tenían – a ver… ¿Qué se traen entre manos ustedes dos? - Nada malo, te lo prometo – le dijo Char juntando sus manos casi suplicándole y Linn hizo lo mismo. Aquellos eran los diminutivos que Cheryl usaba para referirse a las gemelas mayores. - A ver, entonces sorpréndanme – les dijo sonriéndoles y ellas sonrieron emocionadas. - Queremos llevarte a dar un paseo por la ciudad. Las personas en Winter Rose nos aman y queremos que te conozcan, pero principalmente queremos llevarte a un lugar muy especial. - ¿Qué lugar es ese? – Preguntó Cheryl con mucha curiosidad. - Lo sabrás cuando lleguemos – le dijeron al unísono y ambas sonrieron felices cuando Cheryl suspiró y asintió mientras se vestía. Aquella mañana Cheryl vistió unos sencillos pantalones de blue jean ceñidos, combinados con unas bonitas zapatillas de colores n***o y blanco, y una camisa manga larga de color blanco, arremangada a hasta y por dentro de la pretina de sus pantalones, hecha de una tela bastante fina y delgada, pero no lo suficiente para transparentarse en sobre su piel. Su cabello lo recogió en una cola de caballo que, aun recogiéndolo tanto, seguía llegando hasta el final de su espalda baja, justo donde comenzaba la línea de intersección que divide en dos al fundillo. Una vez que terminó de vestirse, Salió de su habitación, acompañada de las gemelas, que ahora estaba incluso más emocionadas que antes. Entonces bajaron al primer piso de la mansión para salir por la entrada principal hacia el jardín delantero. Y mientras bajaban las escaleras hacia el enorme lobby, Cheryl miró a sus hermanas y decidió preguntar. - ¿Chelsea y Chloe no vendrán? – Las gemelas se miraron entre si y luego a ella, quien las miraba un poco angustiada – siento que paso demasiado tiempo con ustedes y con ellas no he compartido lo suficiente – les dijo y ambas sonrieron felices. - No te preocupes… Chelsea y Chloe se siente un poco tímidas respecto a ti – dijo Charlotte – ellas, al igual que nosotros, te ven como una figura de admiración y ejemplo, pero de una u otra manera se sienten intimidadas también por tu presencia. En sí ellas nunca han sido tímidas, pero contigo es diferente… no se atreven a acercarse con la misma libertad que nosotras porque te sienten inalcanzable. - Eso no es cierto – dijo Cheryl casi alterada y ellas se rieron. - Ya lo sabemos – dijo Charlene – y esa es precisamente la razón por la que hoy estamos haciendo esto – Cheryl las miró confundida – no solo queremos sacarte a pasear. Queremos que las chicas y tú también se sientan en libertad de estar juntas y conocerse más, ya que ellas por sí solas no son capaces de acercarse e incluso a veces se esconden de ti, no porque no quieran verte, sino porque, por algún motivo, se sienten intimidadas. - Supongo que se debe a que están acostumbradas a ser siempre el centro de atención – dijo Char – nosotras cuatro solemos acaparar toda la atención de todos en Rumania y en todo el mundo, pero desde que llegaste, ya no somos las únicas que acaparan la atención. - Y no es que les moleste ya no ser las únicas que acaparan la atención – continuó Linn – solo que, sienten que ni siquiera están a tu altura… es algo que nos pasa también a nosotras. La diferencia es que Charlotte y yo siempre hemos sido mucho más extrovertidas. Así que, verte a ti, siendo incluso más extrovertida que nosotras… eres como nuestra heroína – las tres comenzaron a reír. - ¡Mira! – Exclamó Charlotte y Cheryl dirigió su mirada hacia la entrada principal de la mansión – ya están aquí… supongo que nos estuvieron esperando – Cheryl sonrió y corrió a abrazarlas, dejándolas totalmente mudas y sorprendidas. - ¡Señoritas! – Exclamó como si estuviera molesta y ambas temblaron al oírla, para mirarla atentamente después que ella las soltara de aquel abrazo tan cariñoso – espero que sea la última vez que recurren a algo como esto para acercarse a mi… soy su hermana mayor, no una diosa inalcanzable. - Bueno… casi pareces una – dijo Charlotte – al menos demos crédito por eso – entonces ella y su gemela comenzaron a reír. - Pero no lo soy, a fin de cuentas – replicó Cheryl – ustedes son mis hermanas… pasé muchos años lejos de casa y lo que menos deseo es una distancia tonta con mis preciadas hermanas… si están a mi altura o no, eso no debería importarles. Soy su hermana y deberían tener la confianza de venir a mi cada vez que quieran. Siempre las recibiré con mis brazos bien abiertos – dijo mientras se le escapaban algunas lágrimas y Charlotte y Charlene se miraron sorprendidas mientras que Chelsea y Chloe también dejaron salir algunas lágrimas y abrazaron fuertemente a Cheryl. Entonces ella volvió la mirada hacia las gemelas mayores y dijo – ¿Y bien? ¿Qué nos espera hoy? - Bueno… en realidad, eso deberías preguntárselo a ellas – dijo Charlene y Cheryl la miró confundida para luego mirar a las gemelas menores – nosotras estamos al tanto de todo lo que haremos, pero la idea provino de ellas principalmente – explicó luego y Cheryl miró sorprendida a las dos jovencitas a las que abrazaba mientras ellas le sonreían. - Bueno… no eres una diosa inalcanzable pero casi estás al nivel de una – le dijo Chelsea con una divertida sonrisa mientras se limpiaba las lágrimas. - Queremos que luzcas como una – añadió Chloe con la misma expresión y gestos que tenía su gemela. - ¿Eso qué significa? – Preguntó Cheryl un poco confundida y divertida por la nueva expresión de las jovencitas. - Nosotros los Crimson somos la realeza aquí en Rumania – dijo Charlotte. - En todo el mundo nos respetan, pero aquí ese respeto es incluso mayor – añadió Charlene. - Desde los empleados de la mansión hasta todos y cada uno de los miembros de nuestra manada, viven para servirnos – explicó Chelsea mientras Cheryl intercalaba miradas entre las cuatro. - Papá nos ha enseñado siempre a no abusar de estos privilegios – añadió Chloe – sin embargo, alrededor de todo el país y en especial de Winter Rose, los Crimson tenemos personas que se dedican única y exclusivamente a servirnos en cualquier cosa que necesitemos. - Desde el transporte, la comida, el servicio en la mansión y sobre todo la ropa que usamos – completó Charlotte – eso claro sacando a todos los empleados de papá, que básicamente son todas las personas que viven y trabajan en el país. Pero, especialmente la ropa es una de las cosas en las que recibimos servicios especiales. - Toda nuestra ropa, incluyendo la de nuestros padres, hermanos y la de sus esposas, es diseñada por una tienda en especifico bajo la dirección de una empleada de mucha confianza en nuestra familia. Esta mujer siempre le ha servido a los Crimson – explicó Charlene. - Su familia han sido sastres exclusivos de los Crimson desde hace más de diez generaciones – le dijo Chelsea. - Queremos llevarte a que te conozca – añadió Chloe – papá estuvo de acuerdo y madame Grovier estará más que encantada de verte en persona y diseñar algo especialmente para ti… el festival de la cosecha lunar se celebrará en unas semanas y queremos regalarte lo que usarás durante la celebración más importante del año para todos los Huargos de Rumania, porque, por supuesto, a madame Grovier se le debe pagar… y lo que vaya a costar, nosotras lo cubriremos – terminó. - Por supuesto, es un gasto que nos dividimos entre las cuatro – le dijo Charlotte – bien podríamos dejar que papá lo pagase, porque a decir verdad todo lo que madame diseña para nosotros, es bastante costoso, y sin embargo nuestra familia tiene como costearlo, pero eso no tendría sentido. Queremos hacerte un regalo de nuestro propio esfuerzo y pagaremos con lo que hemos reunido. Se suponía que esos ahorros eran para nuestros vestidos de este año, pero papá estuvo de acuerdo en ser él quien pagara por ellos, una vez que le dijimos que queríamos usar lo que habíamos ahorrado para pagar por tu vestido. - Papá nos enseñó a esforzarnos por todo lo que tenemos… siempre dice que, tener todo el dinero del mundo, no es una excusa para no trabajar y obtener todo fácilmente – comentó Charlene con una sonrisa – así que todas nos hemos ganado nuestro dinero con esfuerzo propio. Incluso Ethan y Vergeel lo hacen. - Bueno, sobre todo ellos – dijo Charlotte y todas se rieron – una vez que decidieron casarse las cosas se complicaron… aunque en realidad es solo un eufemismo para decir que tuvieron que esforzarse más… en realidad la tenemos muy fácil. Podemos ganar dinero como sea gracias a todas las empresas de papá… básicamente todos nosotros trabajamos como administradores y gerentes de las empresas familiares que papá y el abuelo William han construido con sus esfuerzos. Es un negocio familiar en el que todos participamos y todos tenemos ganancias. - ¡Niñas! – Exclamó Cheryl envuelta en un manojo de sentimientos de ternura, alegría y emoción, hasta casi soltar lágrimas de felicidad. Sin lugar a dudas estaba conmovida por las nobles intenciones de sus hermanas menores – gracias – les dijo abrazando a Chloe y Chelsea, e invitando a Charlotte y Charlene a unírseles. Ellas se acercaron a su hermana mayor para finalmente quedar las cinco, envueltas en un apretado y cariñoso abrazo que resultó tan tierno como conmovedor para todo aquel que pasó por ahí y se percató de la escena que se suscitaba. Entonces finalmente salieron de la mansión y subieron a una bonita camioneta SUV de color negra. Sentándose Cheryl junto Chloe y Chelsea en los asientos traseros mientras Charlene iba en el asiento del copiloto y Charlotte se sentó detrás del volante para conducir hasta la ciudad e ir a ver a madame Grovier. Mientras tanto, en otro lugar de las tierras Crimson, apartado de todos los demás, y escondido, se hallaba Ezra, practicando un tiempo de luto y arrepentimiento por la muerte de Amaya. Aquella mujer que también resultó ser una posible Luna para el rey dorado y que por culpa de él, ahora ya no estaba. La culpa lo estaba carcomiendo lenta y muy dolorosamente.
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