Las últimas tres horas parecía que nunca se iban a acabar, estaba cansada y no tenía ganas de hacer absolutamente nada, a pesar de que la última hora la tuve con Liam no pude evitar sentirme extraña, podía verlo y sonreír o bromear con él, pero ahí estaba de nuevo ese vacío que me frenaba, se sentía como si una parte de mí no estuviera, no podía ser yo misma, algo me hacía falta. Era la clase de literatura, mi nuevo proyecto era un ensayo sobre un libro que nos dejó leer, debía entregarlo dentro de dos semanas y lo interesante de esto es que solamente recibiría cinco ensayos, y solo esos tendrían calificación extra ya que se trataba de orgullo y prejuicio y el profesor esperaba un ensayo excepcional, la mayoría de los alumnos se quejaron ante tal forma de evaluación pero no había mucho q

