Dovima. Sábado, 27 de Abril de 2019. Me encontraba derrumbada dentro de aquella bañera, sintiendo como el corazón me latía a toda prisa y como mi mente no dejaba de repetirme que en cualquier momento Jacob regresaría y me asesinaría como al resto de la pandilla del Capo. Él me había demostrado que no tenía miedo hacerlo, y por eso cuando me echó en la bañera con poco cuidado y se fue, no dejé de temblar contra las paredes de baldosas. Tenía la garganta irritada de tanto llorar, y me dolía terriblemente mi rostro debido a esos golpes que Jacob me había asestado. Sentía como si el corazón se me iba a salir, y tenía las extremidades entumecidas. Además, la cinta que tenía plasmada en mis labios no ayudaba mucho, pues me hacía sofocar aún más en aquel espacio pequeño donde lo único que veía

