—Usted se ha comunicado al teléfono de Berlian Black. En estos momentos no puedo atenderle, deje su mensaje después del tono. Terion colgó el teléfono un tanto irritado. Era la quinta vez que trataba de comunicarse con Black desde que volvieron de Osaka hacía un par de días, sin embargo la actitud infantil del detective y su resentimiento, llegaba al extremo de no querer responderle, a pesar de haber dejado mensajes. Al menos eso era lo que creía el detective Koe, ajeno a la realidad de la situación de Berlian. Recién terminaba de desayunar, aunque lo único que pudo ingerir fue un poco de café n***o. Toda la situación de Karu y ahora de Berlian, le impedían sentir algo de apetito. La noche anterior terminó vomitando en el servicio sanitario de su oficina, lo poco de la cena que pudo come

