-Hola, Afrodita. Aunque el desafío parezca imposible, cuanto más cuesta más vale la pena. - . . El mensaje llegó al celular en el mismo horario de cada día, y Bianca no quiso leerlo. Estaba enojada, no terminaba de entenderse a sí misma, no podía creer que no hubiera investigado la empresa para la que iba a trabajar, ¿como no le había preguntado a su hermano por el destino de la banda?. ¿Como había asumido que Willy se quedaría en Argentina?, ¿como había intentado huir para estar incluso más cerca?. Y lo peor de todo, era que haberlo visto, haber hablado con él solo le recordó porque le gustaba tanto. Una nueva notificación sonó en su teléfono y no tuvo más remedio que leerla. Era un número desconocido con una fotografía de perfil que resolvió el misterio. -Hola compi, ¿cómo te ha

