Una semana. Una maldita semana de puras correcciones "INNECESARIAS" diría yo, sobre mi texto poético.
Siete días aguantando la manera despectiva en la que Gonzalez se dirigía a mí, solo por el hecho de no "conmoverlo" con el poema.
IMBÉCIL.
Al fin había llegado el día tan esperado. El mismo en el que me cobraría todas y cada una de las veces que me humilló frente a toda la clase, que me maltrató y burló de mi persona. Hoy me las pagaría y con creces.
Me había costado un montón el poder escribir aquel poema que en verdad iría a leer en la exposición, ya que era mi primera vez en este género literario: el erótico. La verdad que se me hizo un infierno hacerlo, encontrar las palabras adecuadas para que no resultara una obsenidad por completo. Por más venganza que sea quería escribir algo lindo, digno de escuchar.
Mi idea era simple: leer este poema erótico sin permiso del profesor. Sabía que exponerlo ante todos los alumnos, directivos y docentes no solo lo pondría en ridículo sino que - y lo más importante- me vengaría humillandolo ante toda la institución. Después de todo, se lo merece.
- ¿Y, te gustó? - el rostro de Dani era indescifrable, no sabía si le había llegado o no el poema o si era una grandísima porquería y su silencio hacia que mis nervios estén por la nubes. - Dale, no te quedes muda... ¿Qué te parece? -
- Gorda, esto que escribiste es hermoso. ¿En serio vos lo hiciste sola? -
- ¿Dudas de mis dotes literarios? ¿De verdad te gustó?-
-sí y me sorprendiste, es tan bello que se siente en la piel. Mira mis brazos, piel de gallina. Por cierto, no tiene nombre. ¿Por qué? -
-Es que no se me ocurre qué ponerle. -
- A ver, dejame pensar. ¡Ya sé! -
- soy toda oídos. -
- Somos agua y fuego. -
- Dale Daniela no me tomes el pelo. -
- No Cami, mirá hablas de los elementos, de como se funden en uno solo, de como lo vives en el sexo. Es como si él fuera el fuego que te hace hervir, que te derrite. Además, según vos él es de Leo y vos de Cáncer - la mire sin entender la comparación ¿Que tiene que ver los signos zodiacales en esto - Él es elemento fuego y vos agua ¡Dios, ese nombre es perfecto y tu poema es caliente!-
- jajajaja... bueno después lo vemos ahora vamos a comer unas hamburguesas que tanto pensar me dió hambre y se me antoja un combo super grande.--
- siempre pensando en comida vos eh. Dale, vamos-
. . .
El salón de eventos estaba repleto de gente entre alumnos, docentes, directivos y un extra (que no sabía) familiares, sumaban al rededor de 200 o 250 personas.
Durante una hora estuvieron exponiendo colegas de cada materia: Matemáticas, Nuevos Escenarios, Historia Social.. hasta Psicología, entre otros. Cuando llegó nuestro turno de exponer se escuchó en el salón una gran ovación y mentiría si dijera que no sentí que todo bajo mis pies comenzó a temblar y sentí un terror inmenso de que todo salga mal. Pero no había lugar a qué sucediera eso ya que yo mismo me encargue de revisar detalle por detalle los textos y la organización en la que cada uno va a exponer el suyo.
- Alumnos en un rato nos toca a nosotros. Por favor no se pongan nerviosos que sus textos están bien y estuvimos ensayando toda la semana. -
Cuando nos disponíamos a acercarnos al escenario alguien me toca el hombro y al descubrir de quién se trataba el pánico se apoderó de todo mi cuerpo y temo por mi existencia.
-Profesor González, lo necesito en mi despacho ahora mismo.- la seriedad en su rostro me demostró que seguramente no se trataba de nada bueno y lo primero que pensé fue en Camila y alguna de las suyas ¿Que hizo ahora está mujer?
- ¿No puede ser en otro momento Rectora? Ahora nos toca exponer. -
-No, no puede. Lo necesito ya en mi despacho así que vamos, sígame.- Por la manera en la que me habló me di cuenta que se trataba de algo serio ya que en estos siete años que llevaba trabajando en la institución jamás se había dirigido de esa manera hacia mi. Se sentía tan tenso e incómodo el ambiente que se podía cortar con un simple suspiro. Los pasos hacia el despacho de la rectora fueron interminables y cuando llegamos el ruido de la madera vieja al abrirse provocó en todo mi cuerpo un escalofrío que me recorrió por completo. Estaba en problemas, en serios problemas.
- ¿Que significa esto profesor? - y como había dicho, tenía que ver con Camila y su último "mensajito" expuesto ante toda la institución y cualquier ciudadano que quisiera visitar el blog de la página para saber que estamos trabajando.
- Puedo explicárselo no es lo que parece -
- No quiero ni imaginar otra cosa más que forma parte de algún trabajo práctico o algo así. -
- Si, si, claro si es eso. En ese momento estabamos trabajando poesía y la consigna era elaborar un texto poético para compartir en el blog de la materia, y al no especificar la temática, la alumna redactó ese en cuestión. Pero ya le llamé la atención y le dije que lo baje inmediatamente del blog. -
- ¿debo creer lo que me dice? -
- Sí, quedese tranquila fue un error nada más.-
- Usted sabe que ante cualquier situación de acoso estamos obligados a tomar cartas en el asunto. -
- ¿por qué me lo dice? -
- Porque si usted es victima de acoso por parte de una alumna, es su obligasion hacernoslo saber para poder realizar las acciones correspondientes. Por qué creo conocerlo lo suficiente como para no pensar ni creer que puede tener algún tipo de relación no académica con una alumna. -
- Claro que no sra. Rectora y quédese tranquila que nada de eso ocurre. Fue un error mío al no dejar en claro la consigna. -
- Bueno, voy a confiar en lo que usted me está diciendo. Era solo eso Profesor Gonzalez y puede volver con sus alumnos. Adios. -
Salí de dirección hecho un manojo de nervios porque no podía, no quería pensar si quiera la posibilidad de que los directivos se enteren de los mensajes y de más. Además, el hecho de haberlo callado durante tantos años lo interpretarían que di lugar a todo este acoso, y un despido por violar la etica y la moral me arruinaria por completo.
Vuelvo a la exposición y veo que es el turno de Ayala. La verdad que el texto quedó mucho mejor de aquel que me había mandado en principio. Las correcciones le dieron lugar a que ella pudiera expresar más sus sentimientos y plasmarlo en cada palabra. Es una exelente poeta debo admitir.
Sin más me apoyo en un rincón para escucharla, pero cuando sus ojos se encuentran con los mios y me regala una sonrisa "extraña" la cual se borra por completo y se torna una expresión tensa y de horror ¿Por qué? No se si es producto de los nervios, al mirarme, o del miedo a que me salga con un "martes 13". Con ella todo puede ser posible.
. . .
Luego de 20 minutos nos tocaba a nosotros exponer Diego había desaparecido, desde el escenario no lograba divisarlo ¿Dónde estaba? Es que la idea es leer este poema con él presente, humillarlo estando aquí frente a mi, observándome. De lo contrario no tiene sentido hacer esto.
Mientras pensaba dónde podría estar y lo buscaba entre la multitud del escenario comenzaron a llamarme, había llegado mi turno. Y es justo en ese momento en que mis ojos encuentran su esvelta y bella figura y no estaba solo. Julieta, la vicerrectora, lo acompañaba y sus ojos eran como 4 dagas atravesando mi cuerpo al mismo tiempo.
¡Mierda!
- Hola a todos, mi nombre es Ayala Camila y este es el texto literario que elabore con ayuda del profesor González para todos ustedes. Espero que les guste. -
. . .
Aplausos de pie por todos lados, todos se ven fascinados y es evidente que mi poema les encantó. No podía creerlo porque si bien lo escribí para molestar al profesor, no imaginé nunca este resultado.
Termino de hablar con algunas personas que se me paran para felicitarme y me dirigo escaleras arriba a buscar mi bolso, cuando de manera brusca alguien toma mi brazo y me tira violentamente para luego encerrarnos en el laboratorio.
Minutos antes.
- quisiera agregar algo más antes de leer mí poema. Quiero agradecerle a mi profesor Diego Gonzalez que como dije me ayudó en la redacción del texto. Así que todos los créditos son para él, un gran docente.
Mi poema se llama: Somos agua y fuego.
Tu, que bajas por mi cuerpo como lava ardiente posas tu boca en mi centro.
Tu lengua es fuego que quema cada espacio de mi ser, que enciende cual hervor mi sangre.
Tocas mi piel haciendo que en mis aguas tranquilas se forme un torbellino,
un huracán de deseos que enciendes con tu fuego y yo avivo con mis aguas.
Entras en mi cuerpo cual tormenta en medio del Océano,
te mueves dentro mío como las ondas que mecen una canoa en medio de un rio.
Te entierra de forma salvaje, cual tsunami que entra arrasando con todo.
Envuelvo tu fuego con mis aguas en un acantilado de besos que queman en mis labios y hervimos al contacto de nuestra piel desnuda.
Tu, el fuego que arde quemando mi cuerpo.
Yo, el agua que aviva el calor en tu sangre.
Me ponemos cual tormenta perfecta perdida en el mar, levantando sus aguas, tragándose todo, llevándose todo consigo.
Tepones cual volcán en erupción descendiendo en mí cual lava encendiendo todo por donde pasa, quemando todo lo que toca.
Tu cuerpo es como el fuego que arde en medio de un bosque, que quema destruyendo todo a su paso.
Un fuego que se aviva al juntar nuestros cuerpos.
Me evaporas con solo deslizarte dentro mío y haces que la sangre que corre por mis venas hierva a 1000 centímetros por metro cúbico y burbujea, quema, acalora.
Imagina que somos agua y fuego,
que soy esa tormenta perfecta que arrasa con todo lo que se lleva consigo,
que eres esa cera caliente que en diminutas gotas caen quemando mi piel,
que soy aguas de cataratascuando tocas su piel: desenfrenada, agitada, mojada.
Imagina que eres esa llama que se aviva al juntar nuestras pieles tal y como vinimos al mundo, mas fuerte, mas viva, mas ardiente.
Piensa que somos dos elementos que se complementan, que se necesitan
tu, para avivar el fuego que corre por tus venas con las aguas que se escurren por mi cuerpo.
Y yo para calmar este torbellino de deseos que se intensifica en mi centro y que para calmarlo necesita del fervor de tu cuerpo para prendernos fuego.
Y con una sonrisa y perdiendo de vista a Gonzalez es que bajo del escenario ante los aplausos de todos los presentes y muy sorprendida por la respuesta del público ante mi lectura.
Me dirijo al aula escaleras arriba, para buscar mis cosas pero antes de llegar al salón de forma violenta me llevan al laboratorio. Segundos después lo veo a él, Diego Gonzalez, con sus ojos rojos furia y conteniendo sus deseos de asesinarme. Creo que el profe está enojado.
- ¡Me dejó en ridiculo! -