- ¡Ay como lo odio!- grité llena de frustración. -¿pero qué te pasó?- - El imbécil de Diego Gonzáles, eso me pasó. - - A ver, contame que te pasó porque no estoy entendiendo nada. - Después de la terrible pelea que habíamos tenido por el tema de Diego, había decidido no ocultarle absolutamente nada. Le conté todo lo que había pasado mientras me invadían diferentes emociones que iban de la ira incontrolable por cómo me trataba, hasta la nostalgía de sentirme en sus brazos. Ya estaba cansada de la situación, y no quería seguir con este juego que, si bien yo comencé, ya se había vuelto un martirio. Le conte también aquella actitud violenta que tubo cuando me ahorcó, y de todas las cosas despectivas y humillantes que me dice. Incluyendo ls que yo respondo. - ¡Que hijo de una gran p...

