Ha transcurrido una semana desde que Evan y yo hablamos. Enterarme de toda la verdad fue un golpe duro, siento que la vida que estaba construyendo se trastabilló. No me detuve en ningún momento a preguntarme estos dos meses si amo a Anthony, él tampoco lo dijo, supuse que eventualmente sucedería porque un fuerte lazo crece entre nosotros con lentitud, una pequeña semilla que se sembró y había germinado comenzando a salir a luz para seguir creciendo. No tengo ninguna objeción de mi relación con él más que el hecho de que por el momento debemos estar separados, viajando para poder vernos. Sin embargo, es algo que puedo mejorar. —¿Si se tratara de Evan pensarías igual? —me había preguntando Liz tan pronto les dije esa noche acerca del gran secreto que Evan estuvo guardando todo este tiempo.

