Ahí está. Después de todos esos meses, ahí está. Estoy cambiando los canales, haciendo zapping para quemar el tiempo hasta que Harry salga del trabajo y vayamos a recorrer la ciudad, entonces lo veo. Una noticia suya vuelve a salir a la luz. —Steven, hoy es noticia que Evan Ligthman, el príncipe vanidoso regresó a casa —dice la presentadora del programa a su compañero—. Fue visto saliendo de un restaurante en Beverly Hills con su asistente —continúa ella informando y yo le subo el volumen a la pantalla plana. —Transcurrieron un par de veces desde la última vez que fue visto. ¿en dónde? ¿Sidney? o ¿Berlín? —le responde Steven. —Así es. Evan Ligthman se esforzó por mantenerse en la sombra todo este tiempo. Sin embargo, su regreso a Norteamérica despierta nuestra curiosidad, en especial

