¿Quieres saber si subí a ese avión? La verdad si lo hice. Después de esa noche no me quedaron dudas. No luego de que Harry amaneciera a mi lado al quedarnos dormidos viendo un maratón de Bridget Jones. Nunca tuve una aventura como esa y aun cuando parecía absurdo hacerlo, decidí tomar el valor y aprovechar la oportunidad que la vida y él me ofrecían. Así que aquí estoy bajando del avión, pisando por primera vez suelo inglés. Me quedo de pie ahí, observando el cielo nublado londinense cierro los ojos respirando profundamente, preguntándome si acaso ¿el aire olerá a lo mismo, el sol, el viento, se sentirán diferentes que en casa? —¿Vamos? —Harry me llama a unos metros de distancia. —Claro —apuro el paso para acortar la distancia entre nosotros—. Sólo disfrutaba este momento. —Esto es sol

