Llegué a mi casa con la intención de guardar una vez más la piedra en el compartimiento secreto, pero me arrepentí y en vez de guárdala lo que hice fue sacar la poción y guardarla en la gabardina, ya era hora de tenerla conmigo, era el lugar más seguro de tenerlo y era conmigo, no vi a Sharon, ni a Naus y tampoco a Kaus. Lo único que podía hacer por ellos era hablar con cada uno, además Yajaht debía de sincerarse no solo conmigo sino con la mujer que en verdad nació para él. Me enviaron el reporte de los heridos los cuales se encontraban estables y al pensar en mi estado me sentí cansada. Recordé que en la Tierra espera un diario, quería saber sobre la vida de Kaus y mañana hablaré con mi amigo. Al llegar a la casa, guardé el auto en el garaje, quería bañarme, pero al entrar a mi habitaci

