Todo el trabajo que planeaba adelantar esa noche quedó olvidado. -No sabía que te gustaban esas cosas – Le dijo él mientras la abrazaba en la cama. Ella ya estaba entre el sueño y la realidad. - ¿Qué cosas? – - La agresividad… Siempre eres demostrativa, pero eso es nuevo… - - Es lo que más me gusta de ti – - ¿Mi agresividad es lo que más te gusta? – - Si… no… No lo sé… Es lo que me provocas – - Quieres matarme… - Deanna le dio una pequeña sonrisa y el sueño la venció. Esta mujer era una caja de sorpresas, no dejaba de enloquecerlo. Tenía una dulzura tácita en cada cosa que hacía, era inteligente y combativa, se dejaba llevar por la ternura y cuando menos se lo esperaba estaba mordiéndole la boca como un animal. ¿Cómo no iba a perder la cordura? Nunca podría dejarla ir. - ¿Cu

