Capítulo 45. Tu eres la verdadera y única dueña de todas las propiedades de los Berinson Sir Artur continuó contándoles como encaró a su tío Edmundo con respecto al incendio del orfanato, y como el muy descarado intentó hacerle creer que su hija era la bebé abandonada en el orfanato. -- No puedo creer que tu tío hiciera algo así, pero no entiendo ¿Cuál era su propósito? – le preguntó el doctor milagro, y sir Artur se quedó en silencio por unos segundos, no quería hablar sobre su compromiso con Mary Grant, pero sabía que en algún momento debía hacerlo, él miro al padre de Adaia y aspiro profundamente, supo que había llegado el momento de contarles toda la verdad, no podía mentir ni ocultarles nada, sobre todo si quería que esa mujer sea su mujer. -- En realidad lo que él pretendía era qu

