Capítulo 44. Tómala, es toda tuya. Mientras Sir Artur se iba acercando más a la mansión abandonada su corazón se aceleraba, después de un viaje de varias horas por fin llegó, después de la tensa confrontación con Mauricio Thompson y haber averiguado sobre la existencia de Mandy las ganas de compartir con todos sus hallazgos era mucha, pero las ganas de ver a Adaia y a sus hijos era mayor, sentía una necesidad ardiente de estar cerca y sentir el aroma de Adaia y de sus hijos nuevamente, esos dos días los había extrañado demasiado y aunque ella insista en afirmar que no siente nada por él, sir Artur no puede negar la conexión profunda que existe entre ellos, esa sensación que siente cada vez que esta junto a ella, la misma que sintió la noche antes de partir. La mansión, oculta entre la ma

