Los rumores sobre el misterioso Enmascarado habían alcanzado todas las esferas de poder en la ciudad. La caída de Víctor Salgado fue rápida y contundente, y los Valenzuela, quienes habían sido redimidos, se encontraban en una posición privilegiada gracias a los movimientos invisibles de aquel hombre que nadie conocía. Sin embargo, había algo que les inquietaba: ¿por qué los ayudó? Esteban Valenzuela no era un hombre que se quedara con dudas. La familia se dirigió una tarde a la antigua mansión en las afueras de la ciudad, donde se decía que vivía el Enmascarado. La mansión estaba rodeada de árboles altos, los jardines salvajes y descuidados, y la puerta principal, enorme y oscura, parecía la entrada a otro mundo. Los Valenzuela llegaron con Camila a la cabeza, aunque con cierto esceptici

