—Empiezo a creer que cuando me dices que lo pensarás, es solo mentira
—Usted sabe usar muy bien el sarcasmo, quien lo diría
—Dime algo Jaegyu
—¿mm?
—¿En esta ocasión estas aquí por tu propia voluntad?
—¿ahora eso importa?
—Desde un principio importa, me quires reponder por favor.
—¿Qué pasa si es igual que las otras veces?
Dejó de escribir y me miro. Me sentí intimidado por un momento.
—Entonces tendremos que cancelar las citas hasta que vengas por ti mismo sin que nadie te obligué o termine por convencerte
Uh, bueno yo ni siquiera se porque estoy aquí, las dos primeras veces que vine fue por mi madre y Seokkie pero esta vez... Nadie me dijo nada, nadie me recordó, sin embargo yo solo esperé paciente la hora y aquí estoy.
—Yo... Estoy aquí sin obligación, vine por voluntad propia
Me observa curioso, como si tratará de encontrar la mentira, pero esta vez no hay mentira.
—Te creo, entonces comencemos—asentí—dime Jae, ¿como te sientes hoy?—me observo con una pequeña sonrisa en sus labios.
¿Jae? ¿porque me siento extraño?
—Yo... supongo que me siento bien
—¿Supones? Jae necesito que seas sincero conmigo, ya te lo dije, yo no voy a juzgarte
—Yo me siento bien, me e sentido algo tranquilo
—Bien, ahora por favor, quiero que me termines de contar aquella historia
—Oh... Bueno...
—Necesito que me digas el porque tus padres te culpan y sobre todo tú, te culpas de lo que paso con tu hermanita
—Como le dije... En ese accidente mi madre perdió a la pequeña, mi padre cuando supo eso estaba molesto... Ambos dejaron de verme por un mes, no me hablaban ellos me evitaron y cuando... Cuando... Por fin los encaré fue entonces que entendí el porque su distancia conmigo
—Detengámonos un momento por favor—me interrumpió—Jaegyu, lo que acabas de decirme es...
—Aún no terminó, ¿me dejará terminar o..?
—Lo siento, continúa por favor
—Me suspendieron del colegio una semana, y de pilón tuve que hacer servicio social, ayudar al hijo del conserje a limpiar la escuela por las tardes, mi padre que fue quién se encargo de eso no le importó. El día que los enfrente, mi padre se puso como loco, él estuvo a punto de golpearme pero se detuvo, me culpo de lo que paso y así lo hizo por mucho tiempo, mi madre se olvido de mi... Volvió a trabajar y... Ellos simplemente se olvidaron de que aún tenían un hijo...
—Ellos no se olvidaron de ti, tu padre hizo muy mal en culparte, tu madre también hizo mal en abandonarte cuando más la necesitabas... Y tú...—lo observé, su mirada no tiene ese brillo, se ve triste y tengo una sensación extraña otra vez—vamos a ir trabajando poco a poco en tu culpa
—Ve como si..
—Momento, yo no he dicho nada, dije que trabajaremos en eso, porque Jaegyu tú eres el menos culpable de lo que paso...
[...]
—Hoy te vez más guapo que otros días—sonrio
—¿En serio? Lo dices porque eres mi novio
—Aunque no lo fueras Jae, siempre me has parecido muy guapo
—¿Siempre?—pregunte curioso
—Sí, aquella vez que acepté ser tu novio...
—Oh no, no Seokkie quedamos que no lo hablaríamos...
Me abrazó y sonrió dejando un beso en mi mejilla.
—Es que fue divertido amor, te veías demasiado tierno no me pude resistir
—Vale, ¿ósea que aceptaste ser mi novio solo porque hice el ridículo?—fingí estar dolido, él empezo reír—me dañas Seokkie, pensé que me amabas
—Y te amo Jae, solo que la manera en que paso fue de lo más lindo, es uno de mis recuerdos más preciados
—Ih... Gracias amor... Por eso me gustas tanto, no te fijas en las cosas materiales sino en los detalles más sencillos, y no sabes cuanto te agradezco que estuvieras cuando paso aquello... Fuiste mi soporté
—Aww Jae me harás llorar amor... Cambiando de tema, mi mamá quire invitarte a cenar
—Oh... La señora Jung es igual que tú, un amor... Claro que iré a cenar
[...]
Cuando llegue a mi casa, mis padres no han llegado aún, vaya novedad, no se porque sigo esperando algo que jamás pasará.
Avance a la cocina por un poco de leche, pero me detuve al escuchar voces, son... Mis padres... Los milagros existen
—No cariño, Jae no es el culpable, deja de pensar eso
—Lo intento pero.... Se que yo fui quién lo culpo por lo que paso y se que no tiene la culpa pero...
—Si no olvidamos eso de nada le servirá a nuestro hijo, las terapias con el psicólogo...
Entre antes que pudieran decir más, como si no fuera suficiente lo que escuché.
—Buenas noches, no se preocupen, solo vine por un vaso con leche
No dijeron nada y es mejor, porque si lo hacen no podré callarme y entonces no voy a detenerme.
—Hijo...
Termine de servir la leche, la tome de un solo trago y salí, no pienso pasar la noche aquí.
Estuve vagando por el parque un rato hasta que no supe como llegue al mentado consultorio de mi psicólogo. Después de todo creo que no está lejos de casa o no lo se, no se como carajo llegue aquí.
A lo lejos pude divisar a dos personas saliendo del consultorio. Decidí ignorarlos y seguir con mi camino, hasta que esa voz me detuvo.
—¿Jaegyu?—volteo lentamente encontrando una expresión algo preocupada—¿qué haces aquí tan tarde?
—Y-yo...
—¿Quieres una consulta nocturna?
Uh... Maldita sea... ¿Por es así?
—Es broma Jaegyu, ¿pero dime que paso? Hoy te veías mejor cuando terminó la consulta. ¿paso algo con tus padres?
Justo en el clavo, maldita sea no puedo detenerme, mis lagrimas comenzaron a salir, cubrí mi, boca con una de mis manos para que los sollozos no se escuchen pero fue imposible.
—Tranquilo pequeño—retiro lentamente mi mano y me obligó a mirarlo—llora, saca eso que te esta haogando.
No supe como pero él me sostiene entre sus brazos y yo simplemente me dejó llevar, dejó salir todo esto que tenía guardado.
—Todo va a estar bien, vamos te llevo a tu casa
Rápidamente negué y me aferre a su saco. Lo que menos quiero es verles la cara, escucharlos y seguir allí, sintiendo que me falta el aire.
—Esta bien, iremos a mi departamento, pero tranquilízate ¿si?—asentí—bien, vamos mi coche esta a unos cuantos metros.
En ningún momento dejó de abrazarme ni yo a él, solo seguí sus pasos hasta su coche y me subí. Espero no arrepentirme después.