Eres lo más grande que tengo amor,
Mi agua para saciar mi sed,
mi viento para refrescar mi calor,
eres día, eres noche,
eres estrellas, eres serendipia.
Habia una vez una niña feliz que tenia padre felices. Esa niña era yo. Yo era la niña que se sentaba en las piernas de su padre mientras el colocaba en su auto uno de esos viejos casete con caratula hecha a mano llena de calaveras torcidas y corazones sangrando. me gustaba mi infancia, me encantaba a mi familia, el perfume de mi padre que se mezclaba con la gasolina o la hermosa voz de mamá que Cantaba la canción de su banda favorita mientras ella abrazaba a Neil y nos mostraban justo aquel lugar donde ella y papá se dieron su primer beso. Siempre que contaba esa historia ella nos explicaba detalladamente la noche y como era que en medio de miles de personas dentro de ese anfiteatro ellos se miraron y sus ojos brillaron mientras que una fuerza magnética atrajo sus cuerpos para que así sus brazos se enlazaran y sus labios se juntaran por primera vez.
-Yo quiero algo así- solía decir y cantaba el coro de nuevo a todo pulmón.
-Éramos la pareja enamorada-ella suspiró y nos enseñó la foto en el periódico en que en ese mismo lugar la banda Mirrors and Dragons hizo su primera aparición y causó un gran revuelo. Ellos rompieron récords por vender rápidamente sus entradas para el concierto y aquel beso además de unirlos, quedó como foto del primer álbum de la banda.
-Después de ese día nos volvimos inseparables-papá soltó con un orgullo que casi hizo derretir mi corazón-y estaremos juntos para siempre-y así lo sentí. Yo crecí creyendo que las historias de amor eran verdadera hasta que las noticias me golpearon como un cometa caótico.