
Siempre tengo miedo. Es parte de la vida tener miedo. Había vivido con el desde que la persona mas importante de mi vida nos había dejado a la deriva y mi hermano con apenas trece años tuvo que tomar las riendas de la casa y cuidar de mi padre y de mi. La vida nos había golpeado muy duro, pero Neil contaba con grandes amigos que lo apoyaron siempre y entre ellos esta Alex.
Alguna vez cuando era niña había sentido un ligero amor por él pero con los años fui creciendo y aquel amor platónico fue quedando en el olvido hasta que un beso inesperado solo hizo un corto circuito en todo mi cuerpo y aquellos recuerdo revivieron y ahora que me siento decidida a conquistarlo el solo intenta huir de mi. Si tan solo me diera una oportunidad le haría entender que no quiero recoger sus pedazos y tampoco deseo sanar sus heridas porque lo que más me gusta de él, es él Alex Green roto, ese que adora a sus hermanos y no puede evitar tener alos bebés en sus brazos. Adoraba al Alex que cuando sonríe hace que me tiemble las piernas, ese que con un solo roce en los labios es capaz de causar una explosión tanta potente como la de una bomba nuclear.

