A Maddox le correspondió ir a la entrada de la cueva que estaba ubicada cerca de la pista de aterrizaje. Kurt, Spencer y Logan lo acompañaron, así como tres lobos más. Al llegar, se toparon con Gunter Barrett e Igor, quienes vigilaban desde hacía un par de horas el lugar. —Pensamos que se habían arrepentido y no vendrían a la isla —se quejó Igor al verlos llegar. —Tuvimos que ponernos al día con todos los desastres que han ocurrido en este lugar desde que nos fuimos y dividirnos el trabajo —explicó Maddox. —Allí está el desastre mayor —comentó Gunter y señaló hacia la entrada. Más de una docena de hombres con los cuerpos modificados y el rostro y la piel enrojecidos por la agitación se encontraban parados de forma desordenada en los alrededores. Se mantenían inmóviles, con la mirada

