Nick Volvimos al sofá, con las tazas en nuestras manos y nos tomamos el café en silencio, de vez en cuando comentábamos algo relacionado sobre la cafetería, algo que debíamos cambiar, o agregar al menú. Y yo solo quería besarla, inclinarme sobre ella y tocar sus labios con los míos. Creo que se dio cuenta de lo que pasaba por mi mente, porque se sentó recta en el sofá y quito sus piernas de encima de mí. –No intento reprocharle, Nick. Es mi forma de hablar, eso creo. –Creo que actúas más adulta de lo que realmente eres. –Desde que me enteré de que estaba embarazada dejé de tener la edad que realmente tenía y tuve que madurar. Ya no importaba lo que yo quería o deseaba, porque iba a traer una persona al mundo, una persona que iba a sobrevivir debido a mí. –¿Qué edad tienes? – me gust

