A saber, en que zona se encuentra. Gracias a Dios que tiene su celular con batería. Muchas cosas rondaban en su cabeza. La primera: salir de allí.
Pido un Uber que la esperaba afuera cuando salió de la casa. Miro desde el auto la enorme residencia y no lo podía creer. Sería estúpido seguir pensando que era un m*****o de seguridad bien vestido.
Toda la ropa en el vestidor. Montañas de cajas de zapatos de todas las marcas. -Creí entrar a un mundo paralelo. Todo estaba tan oscuro cuando llegamos, pero hoy es otra cosa, la luz me abrió los ojos.
¿Y, si algún millonario le presta la casa? O ¿la cuida? Puede ser. No creo que se acueste en la mejor habitación que tiene la mansión. Me asusta pensar que hemos invadido la propiedad de alguien. Ya se es un niño rico “que de niño no tiene nada y rico lo tiene todo”
El vehículo arranco rumbo a la dirección que le dio. Perla no la reconocería. La mala noche se le dibujaba en la cara ¿Mala noche? No, “buena noche”, así está mejor.
Llegaron a su destino, antes de pagar pregunto al conductor el nombre del sector en que la recogió y casi le da un infarto. Ahí solo viven los millonarios.
-Vaya usted a saber en qué lio me he metido. Justo anoche me dio con ser una femme fatale. ¿Con quién demonios me acosté?
Entro al departamento de Perla, ubicado en el piso diez y me desplomo en un mueble. -No puedo más. - Literal pase la noche sin dormir. Nada común en una bibliotecaria. Aunque sea una de medio tiempo.
Una hora después siento que me cae agua en la cara ¿Qué rayos?
- ¡Levántate perezosa! - Perla remueve mi cuerpo haciendo que grite por el dolor. Esta mujer si es brusca.
- ¿Qué te pasa Perla? - hablo fuerte para hacerle saber que estoy despierta.
- ¿¡Qué me pasa pregunta madame!?
Me enderezo. Las molestias del esfuerzo me obligan a abrir los ojos - ¿Qué quieres?
-Quiero que te despiertes y me cuentes la historia completa- entorno los ojos hacia mi amiga.
- ¿En serio, me despiertas para cotillear?
-Muy en serio tonta. Después no tendré tiempo, te vas y me quedo sin saber si tuviste una noche con un vampiro o peleaste con satanás. Mírate ese cuello y esa palidez. Quedaste sin sangre. - el drama le queda bien a Perla. Aparenta una preocupación genuina. Blanqueo los ojos. Analizo el contexto y…
Me preocupa escuchar eso. Perla no se impresiona por cualquier cosa. Debo lucir horrible. Paso mis manos por el cuello y cara. Trato de acomodar mi pelo. Tomo el espejo que me pasa y ¿Esa soy yo? Soy un esperpento.
-Oye, Liana, eres linda y todo, pero si dejaste que ese hombre te viera así no lo culpo si te corrió- las ojeras son de miedo, el cabello una maraña enmarañada, el cuello parece el resultado del degüelle de un pollo con la misma palidez, incluso- ¿De verdad, que hiciste?
-He pasado la noche más loca de mi vida con la réplica exacta de Superman- recuerdo que me reí al compararlo en mi mente.
-Si no fuera por las evidencias no te creería- su amiga no actúa por impulso. Es meticulosa y ordenada. ¿Acaso cambió?
-Ese hombre es increíble- Levanto las cejas al escucharla, si cambió.
-No tienes con quien compararlo así que lo que digas queda en duda debido a tu nula experiencia.
-Si no me vas a creer ¿para qué me despertaste? - hace intento de darle la espalda- ¡cuando estaba punto de completar mi sexto orgasmo- sé que voy a despertar su curiosidad
- ¿Has soñado con cuatro orgasmos en una hora de sueño? - cuestiona incrédula. Frunce el ceño- ¿Desde cuando eres tan lujuriosa?
-Los cinco primeros fueron reales- digo como si nada, encogiéndome de hombros, normal. Veo como se le cae la mandíbula. ¡Qué payasa!
-Eres una mentirosa, lo dices para que te crea que el hombre es la gran cosa.
- ¿Por qué crees que tengo este aspecto? ¿Piensas que si hubiese pasado la noche jugando tendría este despeluñe?, jijiji
-Solo dime que diste la talla para esa máquina de sexo.
-Casi muero en el intento, pero aun respiro
- ¡Esa es mi chica! - ríen- ¿Liana? - grito desesperada mirando a su amiga con preocupación.
¿Qué? - responde igual de exasperada
-Eras virgen anoche cuando entramos a la discoteca- lo dice más para ella que para su amiga.
-Lo era
- ¿Cómo te atreviste a excederte de esa manera? Tu primera vez y… ¿él no se dio cuenta? Debes estar desecha.
-Pero satisfecha y no sé si se dio cuenta- lo piensa- estábamos desacatados y no preguntes tanto que me duele hablar.
-No se diga más. Te hare una sopa
-Me voy a mi casa a dormir tranquila
-Intenta pararte- dice con burla.
-Tampoco es la gran cosa perla, no seas exagerada- cuando salió en la mañana, sentía molestias y alguna que otra dificultad para dar los pasos. Espera que al descansar desaparecieran las agujetas. Intento pararse del mueble. Solo el movimiento de cambiar la posición hizo crujir todo su cuerpo. Las piernas no le respondían. Se sentía pesada. El cuerpo no le obedecía. - No mires y ayuda.
-No linda. Si fuiste capaz de aguantar cinco rondas con el hombre de acero, puedes con todo. Ese dolor no es nada para la dama- se levantó dirigiéndose a la cocina llena de risa.
Liana se presentó el lunes en el Diamond. En pocos días se acostumbró a la rutina del trabajo. Ariana, la secretaria de la gerencia le sirvió de apoyo en el proceso de adaptación. Ella al igual que Liana eran las más nuevas en la empresa. Ariana cubría la licencia pos parto de Susana, la secretaria oficial.
-Señora Liana, el señor David necesita verla
-Voy en seguida- Subió al último piso del hotel- Ariana ¿Por qué me dices señora?
-Es lo correcto, señora
-Lo correcto es que nos tuteemos, tenemos más o menos la misma edad.
-No sé si sea conveniente
-Por mí no hay problema
- ¿Está segura, señora?
-Que te dije
-Está bien Liana
-Así está mejor, ahora voy con David
Se hicieron cercanas. Hasta la presento con Perla. Solían hablar de las actividades del gran jefe. De hecho, pensada que Ariana se tomaba mucho empeño en comentarle las andanzas de este - ¿Eso que tiene que ver conmigo?
Con David, empezó a cultivar una amistad basada en el interés de ambos por el arte. Visitaron algunos museos e intercambiaron libros relacionados con la cultura.
::::)
Me despierto con una sonrisa en los labios. Siento el picor en el hombro que me recuerda a cierta persona que me a marcado como lo haría una gata en celo por sus gatitos. Debo tener varios de esos por todo el cuerpo. ¡Qué noche!
Me muerdo el labio inferior buscando saborear el sabor de sus besos. Me duelen un poco. Ella los mordió sin compasión. Frenética de pasión. Puede sonar repetido, pero para mí fue como nunca y no me importa si no me creen porque yo lo sentí diferente. Esperare a que salga del baño para repetirlo cinco veces más si tiene fuerzas. No la dejare salir de aquí.
Veo el reloj en la mesita. Me doy cuenta que son las tres de la tarde. No puede estar tanto tiempo en el baño si acababa de amanecer cuando entro. Tiro la sabana, me dirijo al baño. Entro y todo está en silencio. Vuelvo a la habitación, veo a todos lados y nada. En la puerta del closet una nota.
“Me lleve una de tus camisas, en cuanto pueda te la devuelvo. Lo siento”
firma LB.
Suspiro profundamente. Me doy un largo baño. Pienso en ella. Si yo estoy molido ella debe estar triturada. Esa mujer es fuego. No se cansa. Evoca algunas escenas de la noche anterior y sale destilando agua va a la cama tira la sabana al suelo y
-No lo puedo creer, una virgen en mi cama.
El humor de Felipe cambio de repente. Siempre se cuida al elegir sus parejas sexuales. Regularmente son chicas ocasionales. Si no se conocen mejor, así no hay nexos y mucho menos juegos a conquistarse. Prefiere aquellas que saben lo que quieren y a lo que van.
Le calcula unos veinte y tantos años a “L” nadie puede culparme por pensar que tenía experiencia. Además, su comportamiento dejaba entender otra cosa. Ese derroche de sensualidad. Las respuestas a su asedio y como pedía, como tocaba y como…. ¡Hay Dios mejor no sigo!
Recuerda cuando la penetro se veía rara, incluso se tensó y distinto a como suele ser, la estimulo para que se relajara. Se golpeó la cabeza –Tonto, tonto, tonto…tonto, mil veces tonto- no lo cree todavía. Vuelve a ver las manchas en la cama –¡Que bruto eres Felipe!
La última vez que estuvo con una mujer virgen se sintió responsable de ella. Realmente la amaba y quiso hacer el caballero con ella sin embargo lo que recibió fue engaño y traición. Se prometió jamás llevar una a la cama
- ¿Vamos a ver con que sale esta? Todas las mujeres son iguales. Caí redondo en su trampa.
Creí que no la volvería a ver, pero ella vendrá a reclamar su honor y la estaré esperando.
Busca en su gaveta la ropa interior que le escondió pensó que no se iría sin ella por eso se rindió al sueño.
Si no vienes yo voy gatita. Aunque rompa mis propias reglas. Te voy a encontrar y yo marcare las reglas del juego.