Mierda!! ¡Oye, qué onda! El sol ya se escondió, dando paso a una noche que se pondría picante para Alexandra y Daniel. Después de un día lleno de hallazgos y buena onda, la pareja se metió de lleno en una noche de sombras y desafíos que iban a poner a prueba la firmeza de su conexión. La adaptabilidad, que siempre nos acompaña, ahora se revela como la fuerza que nos va a ayudar a encarar los desafíos de la noche con coraje y aguante. Yo, Alexandra, y Daniel, con toda la determinación, nos aventuramos en la oscuridad con la esperanza de que la luz de nuestro amor pueda alumbrar hasta en las noches más obscuras. Este capítulo arranca con las tensiones que venían guardadas, saliendo a flote en la noche. Conversaciones que habíamos estado evitando y emociones que habían estado en stand-by s

