Alexandra y Daniel decidieron meterse en una aventura para resucitar la chispa que una vez prendió su relación. La pantalla, que siempre ha estado ahí calladita, ahora nos muestra imágenes de un romance que se prende fuego y una conexión que se aviva con la promesa de nuevas vivencias. Nos fuimos de escapada a un rincón tranquilo para el fin de semana, bien lejos de las tensiones del día a día. La pantalla registra imágenes de paisajes de ensueño, donde el sonido del océano y la brisita suave son el telón de fondo para el resurgir de nuestra pasión. En una cena romántica en la playa, la mirada de Daniel echaba chispas mientras sostenía la mano de Alexandra. —Este finde quiero que sea solo nuestro, sin distracciones ni rollos. —susurró, su voz cargada de promesas. Alexandra sonrió, sint

