Momentos después de haber avanzado con su platica sobre aquella historia, me miro fijamente y decidió tomar su forma humana...¿ por que lo hacia? acaso tiene algo que temer o algo que ganar para poder confiar en el, eso lo dudo.
—¿te encuentras bien?— pregunte un poco asustada de su comportamiento repentino— no pareces estarlo pero confió en que si es así.
—Si, de hecho quiero que veas algo que solo Klei a visto.
—¿Tus partes intimas?...— comente carcajeándome de risa junto a Gul quien me acompaño en el proceso de aquel chiste tan malo.
—Eso todos me lo han visto— gruño.
—Es cierto Katlie, a el todos en el mundo espiritual se las hemos visto, es decir, es un perro enorme—se encogió de hombros y mostró sus enormes dientes— Es casi imposible no hacerlo después de todo caminas debajo de el— murmuro Gul sin rechistar demasiado la muestra de los colmillos que le daba Cerberos por sus palabras sin cuidado alguno.
Carcajee ante el impetuoso ataque de Cerberos y la molesta burla de Gul para con el, se nota son muy buenos amigos después de todo.
—Me parece que aun así el como perro es un ser muy poderoso y si su tamaño es ese, significa que su poder es aun mas colosal— sonreí mientras comentaba y miraba una pequeña luciérnaga.
Cuenta una antigua leyenda relatada por los ancianos que regían en la tierra con total libertad, todo aquel ser que habita el mundo y sea de tamaño colosal merece total respeto y distinción por su tamaño no es en vano, representa fuerza y virtud, un poder tan grande como el tamaño del sol. Aquellos quienes poseían el poder de invocarlos o tan siquiera acercarse a poder convocarlos son dignos y merecedores de este poder pues entre más grande el espíritu más grande la valentía y la fuerza en la batalla, decían que aquellos familiares quienes regían el mundo por su enorme tamaño estaban colmados por una sabiduría inigualable tanta que hasta los ancianos más antiguos solicitaban reuniones para plantearles la duda qué corcomina sus inquietudes y así lograron por décadas mantener un merecido descanso entre las razas que yacían en guerra.
Contó cerberos entre estas historias que sus antepasados fueron líderes quienes ponían a disposición su conocimiento y sabiduría para los elfos o toda r**a que ameritan a su ayuda. Más que todos los elfos acudían a solicitar su ayuda pues eran seres muy altos a nivel de batalla y no sólo en la batalla eran diestros sino también en conocimiento pero no siempre atinaron a todas las elecciones que podían mantener bajo su juicio es por eso que para ellos siempre fue un halago en mantener a las criaturas o familiares de su lado y así resolver durante décadas problemas que podrían llegar a ocasionar un caos.
—Klei me contó historia durante semanas sobre sus aventuras con millones de soldados que atendían a sus órdenes puesto que era una gran capitán y líder— rodé mi vista ante el fastidio y que realmente me parecía interesantes sus historias y por lo tanto mi atención era extrema— cada día era una historia diferente después de tantos años lo único que nos quedan son contar historias, una detrás de otra pero siempre la presenta mejor que el anterior y así sucesivamente, muchas veces eran por las noches y ayudaban en mi sueño junto a las pesadillas que aparecían noche tras noche por me abandonó en aquella guerra, es difícil ser abandonado y que alguien que no conoces te haya recogido de la nada, brindándote un hogar en el cual crees pertenecer pero al final te das cuenta de que sólo era un peón del ajedrez.
—vaya, no tenía idea de que te contaba esas historias aún estando en el fondo de su corazón— añadió cerberos mientras mantenía su sonrisa de par en par— mis historias no son como las suyas son más desde mi punto de vista que desde el de ella.
—sé que tus historias son diferentes pero sólo quería comentarte ya que eres muy allegado a ella y de verdad no quise ser grosera no fue nunca mi intención así que te pido una disculpa si eso fue lo que te pareció.
Los ojos de Gul se abrieron de par en par hasta estar completamente abiertos y poder ver así como Cerberos iba transformando desde sus enormes orejas que ahora serían más pequeñas y sus grandes patas las cuales se transformarían a pies, su apariencia habría cambiado con totalidad hasta parecer completamente un humano. ¿Habría alguna vez alguien visto esta apariencia suya o simplemente quería hacernos confiar en algo?
—esta es mi verdadera forma espero y no los incómode, normalmente tiende a molestar a la gente no sólo humana si no también del mundo espiritual— se encogió de hombros y río tiernamente mientras rasca su cabeza pensando cómo referirse a tantas cosas que estaba por contar de su invocadora— yo era muy cercano al Klei pero aún así ella no escuchó mis palabras en muchas ocasiones no importaba sí estábamos en batallas o simplemente quería saber de alguna cuestión pero siempre intenta darle de mi sabiduría se negaba a tomarla.
—tranquilo no es nada personal ellas así de irritante— dije balbuceando con un trozo de pan que robe del bolso de Gul— yo nunca tuve voz ni voto cuando viví con ella pues siempre todo se hizo como ella lo mandaba y como indicaba, creía que su sabiduría era más grande que la de cualquier otro ser en el mundo pero lo que no sabía era que estaba equivocada y teniendo justo a alguien al lado que realmente si poseía que ella sabiduría tan anhelada por antiguos reyes nunca fue capaz de tomar la y aún si te tuviera cerca créeme que seguiría sin hacerlo.
—si supuse que sería de esa manera ya que esa es su personalidad después de todo— se carcajeó como si se hubiera recordado de algo muy gracioso— en las batallas era todo un show verla combatir era como si estuviese sola y nadie más que ella existiera en el campo de batalla.
—sí en efecto tenía el ego demasiado alto— reí intentando esconder la pena ajena que sentía por ella.
—eres muy agradable no entiendo cómo es qué Klei te llegó a odiar y si preguntas cómo lo sé pues déjame decirte que sus sentimientos también me llegan debido el vínculo qué tenemos ella y yo, pero nada especial hasta el momento debido a que ella reprimió mucho sus sentimientos en aquella época— de pronto su mirada ya no era brillante, se había tornado un poco oscura y triste realmente no sabía si era por el hecho de que su corazón sentía que hacer feliz a Klei ayudaría con el vacío en la falta de su familia pero cerberos jamás pudo competir contra eso y su misión no fue exitosa por ese insignificante detalle.
La elfo demente que era compañera de cerberos y la misma que conocía a mi madre le contó su querido compañero una parte de la historia que no me comentó a mí y era que su esposo era coleccionista de reliquias qué ayudaban demasiado en las sanaciones para aquellas heridas cuyo arreglo era imposible, pero tanto Klei como él sabían que aquellas reliquias podían ser de mucha ayuda por ello está loca se escondía dentro de cuevas o salía en plena noche una vez su pelotón o sus soldados estuviesen descansando para partir a primera hora de la mañana, era este el momento donde aprovechaba la noche oscura quién ayudaba abiertamente a la búsqueda de las mismas. No tenía nada que temer puesto que su valentía era mayor que su miedo y el amor por su familia mayor que el tamaño de la bestia a la cual se enfrentaría. Siempre era lo mismo dos cortés y un abismo en el cual la bestia reposaría hasta que amaneciera y sus compañeros se dieron de cuenta que ella se había librado la batalla contra un adversario formidable más no tenía ni idea de qué sucedía con sus reliquias puesto que según los ancianos cada criatura al momento de morir deja una gema valiosa qué fue creado en algún momento por la naturaleza la misma que me creo a mí y a mi madre.