*Narra Lila* Me puse un vestido rosa con un chaquetón. Esta vez dejé mi pelo suelto. Cogí mi bolso, las llaves y el móvil. ── Susana, ya puedes irte -me miró de arriba a abajo, su mirada era muy desagradable.- Susana -volvió a mirarme a los ojos.- ¿pasa algo? ── ese vestido le queda un poco feo. ── no quiero que te guste a ti, quiero que le guste a mi chico, y estoy segura de que le gustará. A parte, te pagan para limpiar. Estuvo un momento en silencio. ── puedes irte -repetí.- ── aún no he acabado, váyase usted. Respiré profundo. No quiero perder la paciencia. ── puedes continuar mañana. ── pero -la interrumpí.- ── mañana, por favor, agradezco que quieras seguir limpiando, pero tengo que salir. ── muy bien. Metió los productos de limpieza con mucha fuerza en el cajón

