- ¿Segura que no te duele? – me río un poco de la insistencia de Christian y niego como por décima vez en una hora. - Pensé que eras cardiólogo y ahora también traumatólogo ¿qué más? – ahora es él quien me da una de sus brillantes sonrisas. - Seré lo que seas que necesites – vuelvo a soltar una pequeña carcajada por eso. Este hombre es el más coqueto que he conocido en mi vida y eso que tres de mis más grandes amigos antes fueron pretendientes. Los Carter y Thomas fueron tres hombres que supieron conquistarme a través de risas, pero no de la manera que ellos esperaban, aun así, es lindo que hayan aceptado seguir en mi vida de una manera distinta a la que esperaban y hayan superado su pequeña atracción. También me gusta que Christian lo haya hecho aun cuando se supone que nos íbamos a c

