Serena sintió un escalofrío por todo su cuerpo. —¿Estas bien? —Ethan tocó el hombro de la chica haciendo que se despabilara de sus pensamientos. —Si, es solo que… me sentí mal por todas esas personas. Perdón. —Era parte de sus pensamientos, pero la imagen de Daniel con otra mujer seguía incrustada en su mente. —No te disculpes, no es tu culpa. Son cosas que pasan. —Ethan no pensó que el tema fuera demasiado para Serena. Se puso de pie y le acarició la cabeza con ternura—. Eres muy sensible, pequeña Serena. La chica se sonrojó al ser llamada de esa forma y sonrió llevándose el vaso de agua a los labios. —Bueno, debería irme también. Falta todavía para la conferencia, pero también es bueno ir apartando los mejores asientos para no perderse nada. —Ethan le guiñó el ojo—. Supongo que

