—A mí me es simpática la chica y creo que hacen una buena pareja, pero igual debiste habérmelo dicho antes. Pudimos haber hecho citas dobles y conversado mucho sobre eso... —Rick se encogió de hombros y adoptó una expresión más entusiasmada—. Sabía que tarde o temprano, te enamorarías, ¿recién están saliendo?, ¿dónde la conociste?, ¿cómo se llama? Nick tosió, casi ahogándose ante lo que había escuchado. —Estás pasando por un mal momento, eso es todo. Sé que la chica es linda y todo eso, pero... ¡es tu empleada, Daniel! ¿Cómo vas a estar con un hombre? —Cierra la boca, Nick, se ven genial juntos —¿Genial juntos? —Lárguense —su voz resonó en la habitación, seca y cortante. —Ah, ya sé cómo fue el asunto. He escuchado cómo son, una vez que te ponen el ojo, te acosan y no se detienen

