—Es una orden, Serena. Te he dicho que odio que desobedezcan. El cuerpo de la chica se detuvo y tras tomar las bolsas de compra con fuerza y oprimir los ojos, se giró hacia el vehículo, quedándose frente a las puertas traseras, aunque cuando hizo amago de abrir una de ellas, Daniel la bloqueó con seguro, sonriéndole y señalándole el asiento junto a él, así que no le quedó más remedio que moverse hasta la otra puerta lateral, entrando en el vehículo intensamente avergonzada. Daniel lanzó una carcajada, toqueteándose el labio por enésima vez. —¿Por qué hace esto, joven Reed? —La voz de Serena sonaba nerviosa y quebrada, aunque intentaba lucir con un cierto aire de decisión en esos momentos. Jungkook notó como sus nervios incrementaron cuando puso el seguro en las puertas de salida; era en

