CHAPTER TWO, THE LETTER
LYRA YA CON ONCE AÑOS SE ENCONTRABA CORRIENDO POR EL GRAN JARDÍN DE SU CASA.
Minutos antes la ojigris había estado acostada en el cesped leyendo un libro sobre criaturas que le habia prestado su abuelo, cuando una linda lechuza que traía una carta se posó en su brazo.
A penas leyó Lyra Scamander y hogwarts salio corriendo para contarle a sus abuelos que había llegado su tan ansiada carta de Hogwarts.
Sabiendo que Newt se encontraba en los invernaderos de la casa, tomo rumbo para contarle primero a su queridísimo abuelo.
—Abuelo, no vas a poder creer lo que tengo en mis manos —Newt dio la vuelta para mirar a su nieta con una sonrisa, los ojos de su nieta tenian un brillo particular, la alegria. La rubia tenia la manos escondidas en la espalda y una gran sonrisa en la cara.
—Espero que no sea un nuevo animal porque los dos sabemos como se va a poner Tina —le sonrio a la nieta con complicidad— Aunque si lo tenemos en secreto...
—¡No, abuelo! —saco la mano de la espalda para mostrarle la carta ya sin poder aguantarse más— LA CARTA LLEGÓ —grito emocionada mientras le pasaba la carta a su abuelo.
—Estoy tan feliz y orgulloso por ti —se agacho para estar a la altura de la muchacha y la abrazó dejandole un beso en la cabeza— Vamos a dentro asi le contamos a tu abuela.
—¿Y cuando vamos a ir a comprar las cosas, abuelo? —le preguntó mientras empezaba a caminar— ¿Que pasa si me quedo sin los materiales? o si no conseguimos los libros —lo miro con cara aterrada, por lo que su abuelo solto una carcajada.
—Lyra, cariño, no te vas a quedar sin libros, pero para que no te preocupes yo mismo te voy a llevar a comprar las cosas —la chica ahora que tenia el pelo de un color azul sonrio— Pero vamos a ir mañana.
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A LA MAÑANA DEL DÍA SIGUIENTE LYRA SE LEVANTO MÁS TEMPRANO DE LO USUAL, aunque había dormido muy poco ya que estaba algo ansiosa por ir a comprar sus materiales para Hogwarts.
Si no había podido dormir mucho, solamente por eso asi que no se quería imaginar lo que iba a pasar el primero de septiembre.
Después de ir al baño y cambiarse, bajo corriendo las escaleras ganandose asi un reto de su abuela. Siempre la retaba por lo mismo y nunca hacia caso.
—Vamos, desayuna algo así después se pueden ir —dijo su abuela mientras le ponia un plato de frutas cortadas con algunas tostadas frente a ella y un vaso con jugo de calabaza.
Lyra no solía comer carnes y todas esas cosas, ella amaba a los animales con todo su ser y eso estaba completamente en contra de su moral.
Terminó de desayunar y apuró a su abuelo para que terminara de tomar su café. El mayor sonrió y dejo su taza en la mesa, se levantó y le tendió la mano a su nieta para aparecer en el Callejón Diagón.
—Esto es genial —dijo en voz baja la menor, ya había ido varias veces con su abuela pero esto era en una ocasión especial y se sentia muy entusiasmada.
—Bien veamos esa la lista.
Uniforme
Los alumnos de primer año necesitarán:
•Tres Túnicas sencillas de trabajo.
•Un sombrero n***o puntiagudo para uso diario.
•Un par de guantes protectores.
•Una capa de invierno.
Libros
Todos los alumnos deben tener un ejemplar de los siguientes libros:
•El Libro Reglamentario de Hechizos Miranda Goshawk
•Una Historia de la Magia, Bathilda Bagshot
•Teoría Mágica, Adalbert Waffling
•Guía de Transformaciones para principiantes, Emeric SwitchMil
•Hierbas y hongos mágicos, Phyllida Spore
•Filtros y Pociones Mágicas, Arsenius Jigger
•Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos, Newt Scamander
•Las Fuerzas Oscuras. Una guía para la autoprotección, Quentim Trimble
Resto del equipo
•1 varita.
•1 caldero (de peltre número 2).
•1 juego de redomas de vidrio o cristal.
•1 telescopio.
•1 balanza de latón.
Los alumnos también podrán traer una lechuza, un gato, una rata o un sapo.
SE RECUERDA A LOS PADRES QUE A LOS ALUMNOS DE PRIMER AÑO NO SE LES PERMITE TENER ESCOBAS PROPIAS.
—Yo voy ir a comprar los libros y las otras cosas mientras que tu compras el uniforme ¿que te parece? —Lyra sonrio y asintió, no era fan de la lectura y por ende no le gustaba mucho comprar los libros a menos que sean cuentos muggles o libros sobre animales, le aburría un poco asi que no tuvo problemas con lo que acababa de decir su abuelo. Llegaron a la tienda de Madame Malkin— Bien te dejo aquí, cuando termines puedes ir a comprar una lechuza o lo que quieras, cuando salgas de ahí te voy a estar esperando afuera asi vamos a comprar tu varita a Ollivanders.
—¿Hogwarts, querida? —pregunto una mujer alegre y regordeta. Lyra murmuro un «si» bastante bajo pero audible para que la mujer la escuchara. Esta le deslizó la túnica por la cabeza para marcar bien el largo.
—Ya estas, guapa —le dijo Madame Malkin luego de unos minutos.
Pagó y se fue al emporio de las lechuzas. Al entrar lo primero que vieron sus ojos fue una lechuza bastante peculiar con tonalidades naranjas y sin darse cuenta ya estaba al frenten de esta con la mano extendida para hacerle caricias.
Tenia debilidad por lo animales, desde chica se crío rodeada de ellos gracias a su abuelo.
—¿Te gusta? —pregunto la voz de alguien que Lyra supuso que era la empleada de la tienda— Es un poco arisca por eso esta todavía esta aquí.
—La quiero.
Lyra salió de la tienda con su nueva lechuza que terminó por llamarla Zuwy.
Newt llego justo cuando ella salia de la tienda.
—Es muy linda —le dijo su abuelo refiriéndose a su nueva compañera « si, se llama Zuwy»— Lindo nombre, bueno, vamos por tu varita.
Ollivanders era un lugar chico lleno de cajas por todos lados.
—Buenas tardes —dijo la voz de quién supuso que era el señor Ollivander.
—Buenos días —dijo su abuelo con una sonrisa.
—Oh ¡Newton Scamander! es bueno volver a verte... madera de tilo, elemento de núcleo oseo y concha marina, ¿no?
—Si señor, venimos por la varita de Lyra, mi nieta —Ollivander miro a la muchacha y sonrió.
—Bien, dejame ver —de su bolsillo saco una cinta metrica— ¿con que brazo agarras la varita?
—Soy zurda.
—Extiende tu brazo, eso es —empezo a medir y le dijo— Cada varita Ollivander tiene un núcleo central de una poderosa sustancia mágica, Lyra. Utilizamos pelo de unicornio, plumas de la cola de fénix, nervios de corazón de dragón y algunos más. No hay dos varitas Ollivander iguales, como no hay dos unicornios, dragones o aves fénix iguales. Y, por supuesto, nunca obtendrás tan buenos resultados con la varita de otro mago.
Mientras él señor Ollivander hablaba la cinta media sola, Ollivander empezo a buscar cajas con un aire de alegría.
—Esto ya esta —dijo, y la cinta métrica se enrollo en el suelo— Bien Lyra. Prueba con esta. Madera de manzano, pelos de unicornio, ventidos centímetros bonita y flexible.
Lyra tomo la varita y la agitó. Un monton de cajas cayeron al suelo y Ollivander le saco rapidamente la varita a la chica, negando y dandole otra varita.
Luego de intentar con varias varitas en señor Ollivander parecía emocionado mientras buscaba más varitas.
—Que cliente tan difícil , ¿no? No te preocupes, encontraremos a tu pareja perfecta por aquí, en algun lado —Lyra ya se estaba empezando a preocupar ¿y si no encontraba ninguna varita?— Probá con esta, muchacha. Madera de nogal, núcleo de corazón de dragón, veintiún centímetros y medio, bonita y de flexibilidad inigualable.
Tomo la varita y de inmediato sintió un calor entre sus dedos. La varita era marrón con detalles de un color cristalino, parecia agua.
—¡Oh bravo! Oh, si, muy bien —el señor Ollivander tomo la varita con cuidado para ponerla en su caja.