CHAPTER THREE, THE TRAIN
AL LLEGAR A CASA, lo primero que hizo Lyra fue buscar en libros viejos que su abuelo tenia en la biblioteca.
Madera de nogal: a las brujas y magos altamente inteligentes se les debería ofrecer primero una varita de nuez para su prueba, porque en nueve de cada diez casos, los dos encontrarán el uno en el otro el compañero ideal. Las varitas de nuez a menudo se encuentran en manos de innovadores y inventores mágicos ; esta es una hermosa madera que posee una versatilidad y adaptabilidad inusuales. Sin embargo, una nota de precaución: mientras que algunas maderas son difíciles de dominar y pueden resistir la realización de hechizos que son ajenos a su naturaleza, la varita de nogal, una vez subyugada, realizará cualquier tarea que su propietario desee, siempre que el usuario sea de suficiente brillantez. Esto lo convierte en un arma verdaderamente letal en manos de una bruja o un mago sin conciencia, ya que la varita y el mago pueden alimentarse el uno del otro de una manera particularmente no saludable.
Flexibilidad inigualable: la flexibilidad de la varilla denota el grado de adaptabilidad y voluntad de cambio poseído por el par de varita y propietario, aunque, de nuevo, este factor no debe considerarse por separado de la varita, núcleo y longitud, ni de la experiencia de vida del propietario y estilo de magia, todo lo cual se combinará para hacer que la varita en cuestión sea única.
Corazón de dragón: como regla general, las cuerdas del corazón del dragón producen varitas con más poder, y que son capaces de los hechizos más extravagantes. Las varitas de dragón tienden a aprender más rápido que otros tipos. Si bien pueden cambiar la lealtad si se los gana de su maestro original, siempre se vinculan fuertemente con el dueño actual. La varita del dragón tiende a ser más fácil para recurrir a las Artes Oscuras, aunque no se inclinará por sí misma. También es el más propenso de los tres núcleos a los accidentes («bueno yo también soy propensa a los accidentes» pensó Lyra) , siendo un tanto temperamental.
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LYRA MIRABA EL RELOJ CADA DOS MINUTOS, faltaba media hora para que su abuela, Tina, la despertara para ir a desayunar.
Obviamente no había podido dormir ni un poco, había estado toda la noche haciendose preguntas como:
¿Y si no hacia amigos?
¿Ella podia quedar en Ravenclaw? una de las caracteristicas de esa casa es la inteligencia y no era muy inteligente que digamos, asi que esa es la primera que descarto.
Hufflepuff podria ser, le gustaba esa casa, su abuelo perteneció a esa casa.
Luego estaba Slytherin, en esa también podría quedar aunque no era una de sus casas favoritas.
Gryffindor, era sin dudas en donde la ojigris quería quedar. Según lo que sus abuelos le contaron su madre perteneció a Gryffindor.
Al estar metida en su mundo no se dio cuenta que Tina la estaba llamando para que bajara a desayunar.
El no poder dormir en toda la noche tuvo sus ventajas porque ya estaba lista, no tenia ni que peinarse.
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LYRA JUNTO CON SUS ABUELOS SE ENCONTRABAN ENTRE LOS ANDENES NUEVE Y DÍEZ. Pero no podia encontrar el anden 9¾.
—Pero abuelo... ¿donde se supone que esta el anden 9¾?
—Justo al frente tuyo, Ly —dijo su abuela, al ver su cara de confusión de la chica siguió hablando— Vamos a cruzar juntas.
Después de cruzar, la rubia se despidio de sus abuelos entre «cuidate» «portate bien» «estudia» «no te metas en problemas» «mandanos cartas», y después que la llenaron de besos pudo subir al tren.
Lyra llegó a un compartimento en el que solo habia dos chicos.
—Hola...—hizo una seña con la mano como forma de saludo— Están todos llenos... ¿Les molesta si me siento con ustedes?
—No, siéntate —dijo el chico de lentes.
—Soy Ron Weasley —dijo el pelirrojo después de unos minutos en el que nadie hablo.
—Lyra, Lyra Scamander —les sonrió a los dos chicos y se quedó mirando al chico de lentes esperando que se presentara.
Antes de que el chico de lentes hablará, la puerta del compartimento se abrió y por ella se asomaron dos gemelos pelirrojos.
—Eh, Ron.
—Nosotros nos vamos a mirar la tarántula gigante que tiene Lee —hablo uno de los gemelos.
—De acuerdo —murmuró Ron.
—Harry —dijo el otro gemelo— ¿Te dijimos quienes somos? Somos Fred y George Weasley —la mirada del gemelo que estaba hablando se poso en Lyra— Pero no sabemos quien eres tú.
—Ah hola, soy Lyra Scamander.
—Un placer Lyra. Él es Ronnie, nuestro hermano. Nos vemos después.
—Hasta luego —dijieron los tres, los gemelos salieron y cerraron la puerta.
—¿Eres realmente Harry Potter? —dijo Ron y Harry asintió— Oh... pense que podia ser una de las bromas de Fred y George. ¿Y realmente te hiciste eso... ya sabes...? — señaló la frente de Harry.
Harry se levantó el flequillo para enseñarles la luminosa cicatriz.
—¿Así que eso es lo que Quien-tú-sabes...?
—Sí —dijo Harry— Pero no puedo recordarlo.
—¿Nada de nada? —preguntó Lyra.
—Bueno... recuerdo una luz verde muy intensa, pero nada más.
—Vaya —dijieron Ron y Lyra.
Lyra lo miro a Harry de reojo ya que le parecía una persona muy interesante.
Estaba segura que si su abuela estuviera con ella la abría retado diciendo cosas como: no seas maleduda.
—¿Son de una familia de magos? —preguntó Harry cambiando de tema.
—Si bueno, mamá si era bruja —Lyra fue la primera en hablar— No se nada sobre mi padre pero creo que él es o era un mago.
—Oh si, eso creo —respondio Ron— Creo que mamá tiene un primo segundo que es contable pero nunca hablamos de él.
—Entonces ya deben saber mucho sobre magia.
Lyra asintió.
—Oí que te habías ido a vivir con muggles —dijo Ron.
—¿Cómo son? —preguntó la rubia, le parecian personas muy interesantes ¿Como se las arreglaban para vivir sin magia?
—Horribles... —la sonrisa de Lyra decayó cuando Harry dijo eso— Bueno, no todos ellos. Mi tía, mi tío y mi primo sí lo son. Me hubiera gustado tener tres hermanos magos.
—Cinco —corrigió Ron. Por alguna razón parecía deprimido. Lyra lo miró sorprendia, le hubiera encantado tener muchos hermanos— Soy el sexto en nuestra familia que va a asistir a Hogwarts. Tengo el listón muy alto. Bill y Charlie ya han terminado. Bill era delegado de clase y Charlie era capitán de quidditch. Ahora Percy es prefecto. Fred y George son muy revoltosos, pero a pesar de eso sacan muy buenas notas y todos los consideran muy divertidos. Todos esperan que me vaya tan bien como a los otros, pero si lo hago tampoco será gran cosa, porque ellos ya lo hicieron primero. Además, nunca tienes nada nuevo, con cinco hermanos. Me dieron la túnica vieja de Bill, la varita vieja de Charles y la vieja rata de Percy.
Ron buscó en su chaqueta y sacó una gorda rata gris, que estaba dormida.
—Se llama Scabbers y no sirve para nada, casi nunca se despierta. A Percy, papá le regaló una lechuza, porque lo hicieron prefecto, pero no podían comp... Quiero decir, por eso me dieron a Scabbers.
Lyra acerco su mano a la rata de Ron para acariciarla.
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LA PUERTA DEL COMPARTIMENTO SE ABRIÓ Y UN MUCHACHO DE CARA REDONDA ENTRÓ.
—Perdon, ¿por casualidad no vieron un sapo?
Los tres negaron con la cabeza y el chico gimio.
—¡Lo he perdido! ¡Se me escapa todo el tiempo!
—Ya aparecerá —le dijo Lyra en tono calmado para tranquilizarlo.
—Si..bueno, si la ven —y se fue.
—No sé por qué está tan triste —comentó Ron— Si yo hubiera traído un sapo lo habría perdido lo más rápidamente posible. Aunque en realidad he traído a Scabbers, así que no puedo hablar —la rata seguía durmiendo en las rodillas de Ron— Podría estar muerta y no notarías la diferencia. Ayer traté de volverla amarilla para hacerla más interesante, pero el hechizo no funcionó. Se los voy a enseñar, miren...
Revolvió en su baúl y sacó una varita muy gastada. En algunas partes estaba astillada y, en la punta, brillaba algo blanco.
—Los pelos de unicornio casi se salen. De todos modos...
La puerta del compartimiento se abrió otra vez. Había regresado el chico del sapo, pero llevaba a una chica con él. La muchacha ya llevaba la túnica de Hogwarts.
—¿Alguien ha visto un sapo? Neville perdió uno —dijo. Tenía voz de mandona, mucho pelo color castaño y los dientes de delante bastante largos.
—Ya le hemos dicho que no —dijo Ron, pero la chica no lo escuchaba. Estaba mirando la varita que tenía en la mano.
—Oh, ¿estás haciendo magia? Entonces vamos a verlo —se sentó al lado de Lyra.
Ron pareció desconcertado.
—Eh... de acuerdo —se aclaró la garganta— Rayo de sol, margaritas, volved amarilla a esta tonta ratita —agitó la varita, pero no sucedió nada. Scabbers siguió durmiendo, tan gris
como siempre.
—¿Estás seguro de que es el hechizo apropiado? —preguntó la chica— no es muy efectivo, ¿no? Yo probé unos pocos sencillos, sólo para practicar, y funcionaron. Nadie en mi familia es mago —al decir eso le llevo la atención de la ojigris— fue toda una sorpresa cuando recibí mi carta, pero también estaba muy contenta, ya que ésta es la mejor escuela de magia, por lo que sé. Ya me he aprendido todos los libros de memoria, desde luego, espero que eso sea suficiente... Yo soy Hermione Granger. ¿y ustedes quienes son? —dijo todo aquello muy rápidamente.
Entre los tres se miraron, ninguno de ellos había estudiado los libros.
—Yo soy Ron Weasley.
—Lyra Scamander.
—¡Oh! ¿Tu abuelo es Newt Scamander? —pregunto Hermione, por lo que la chica asintió y ella sonrio— Leí su libro, el que vamos a usar este año, me parece fantástico.
—Er... gracias, creo.
—Yo soy Harry Potter.
—¿Eres tú realmente? —dijo Hermione— Lo sé todo sobre ti, por supuesto, conseguí unos pocos libros extra para prepararme más y tú figuras en Historia de la magia moderna, Defensa contra las Artes Oscuras y Grandes eventos mágicos del siglo XX.
—¿Estoy yo? —dijo Harry, con una cara rara.
—Dios mío, no lo sabes. Yo en tu lugar habría buscado todo lo que pudiera —dijo Hermione— ¿Saben a qué casa quieren ir? Estuve preguntando por ahí y espero estar en Gryffindor, parece la mejor de todas. Oí que Dumbledore estuvo allí, pero supongo que Ravenclaw no será tan mala... De todos modos, es mejor que sigamos buscando el sapo de Neville. Ustedes tendrian que cambiarse ya, vamos a llegar pronto.
Y se marchó, llevándose al chico sin sapo.
—Bueno, su voz me dio algo de sueño —Lyra se acomodo mejor en el asiento— Despiertenme un rato antes de llegar asi me cambio.