—Por favor –pidió el abogado—, relátenos con todo detalle lo que recuerde de esa noche. —Lo recuerdo todo –contestó Emilia de inmediato, molesta porque él sugiriera que había partes que ella pudiese haber olvidado—. Me hicieron ir a esa fiesta… —¿Podría explicarnos esa parte, por favor? –La interrumpió el abogado—. ¿Cómo así que la hicieron ir a esa fiesta? –Emilia respiró profundo. —Un par de compañeras de la universidad se acercaron a mí en clase y tomaron uno de mis libros y me dijeron que la condición para devolvérmelo era que fuera a la fiesta de graduación de uno de sus amigos. —Y usted fue para recuperar su libro. —Sí. Fue lo primero que hice en cuanto llegué a la fiesta. —¿Fue idea de ellas? —Eso no lo sé. Pensé… quiero decir… Yo… en esa época tenía un admirador… creí que…

