Clarisa...
Adiós mamá -digo despidiéndome de mi madre.
- Está bien hija, vete con cuidado - mi madre Ana grita.
- Ten, se te estaba olvidando - mi hermana Fernanda dijo entregandome el pastel, que hornie en la mañana.
- Gracias hermana - digo recibiendo el pastel - bueno ya me voy o se me hará tarde para ir al trabajo - mi madre llega donde nosotras, ellas asintieron, tomo mis cosas para caminar hacia la salida.
- Espera que te ayudo - dijo Fer abriendo la puerta-
- Gracias hermana, te veo en la tarde - ella asintio, salgo de casa.
- Saludame a los abuelos - asentí, empiezo a caminar hacia el otro lado de la calle, ya que la casa de los Vélez está al otro lado de la calle a pocas casas de la de mis padres, llegó a la casa como puedo abro la puerta de jardín, ya que el jardín está enfrente de la casa, también hay un hermoso jardín en el patio trasero, miró las rosas tan hermosas que adornan el jardín, al igual que los arbolitos, un pequeño recuerdo se hace presente.
Flashblack..
Veo la puerta del hermoso jardín que está frente a mis ojos, veo si hay alguien en el alrededor, pero no hay nadie, así que camino a pasos temerosos, entro al bello jardín.
- Wow - digo mirando los diferentes estilos de rosas y demás flores, camino por el pequeño caminó, llegando hacia dónde están las rosas, tocó el pétalo de una de estas, el pétalo es tan suave y hermosa- que hermosas rosas - digo para mí misma, me siento en el pasto, mirando los hermosos colores de las flores, no me importa ensuciar mi vestido nuevo, lo único que quiero es jugar con ellas.
- ¿Que haces aquí? - escuchó como dicen a mis espaldas, me pongo nerviosa al solo pensar que me cacharon - ¿Quién eres? - dijo aquella voz tan frágil, me levanto del pasto, me doy la vuelta y veo a un niño, de cabello castaño con ojos color avellana, como los de mi papi, él me mira, con confusión, creo que el tiene la misma edad que yo.
- Yo solo quería ver las rosas - digo en un susurro - son muy bonitas.
- Sí, mi abuela las cultiva - dijo acercándose a mí - me llamó Matthew - dijo extendiendo su pequeña mano, la miré por unos breves minutos, estiró la mía.
- Me llamo Clarisa Castillo - digo recordando como mi papi me había enseñado a presentarme ante las personas, él sonrió.
- Tienes un bonito nombré - dijo, sonreí.
- El tuyo también es bonito - asintió.
- ¿Dónde vives? - preguntó.
- Allá - dije apuntando mi casa, él volvió a asentir.
- No vives lejos - está ves fui yo quién asintió - ¿Qué color te gusta?. - dijo mirando las rosas, sonrei con entusiasmo.
- El amarillo - dije, él hizo una mueca- no te gusta el amarillo. - nego.
- No, prefiero el rojo - vovi a asentir.
- El rojo es bonito.
- Sí es muy bonito y llamativo, ven - dijo tomando mi pequeña mano - si quieres te puedo quitar una rosa - lo miré con los ojos brillosos, estaba feliz, si, porque el me iba a regalar una rosa.
- En serio - dije ilucionada.
- Si, además mi abuela no se enojara, quieres la rosa - dijo mostrando la rosa amarilla, asentí.
- Sí por favor - él se arrodilló y tomo la rosa para cortarla, me arrodillé a su lado - acaso no vas a necesitar algún objeto para quitar la rosa y así no te lastimes con las espinas - dije, él me miró y negó.
- No, así es mejor, además tendré cuidado para quitar la rosa.
- Estas seguro - dije temerosa a qué se lastime por mi culpa, él me miro, su rostro se mira algo enojado.
- La quieres o no - se cruzo de brazos.
- Si, la quiero.
- Encontonces confía en mí. - él empezó a quitar la rosa.
- Auch - dijo alejando su mano de la rosa, tomo su dedo, donde salía sangre.
- Te lastimaste - dije con miedo- te duele mucho - él negó - dame - tomando su dedo, del bolsillo de mi vestido, saqué un pequeño pañuelo de color amarillo que mi papi me compró, empeze a limpiarle la sangre.
- Matt, cariño ¿Dónde estás? - escuché que decían, ambos volteamos a ver en dirección hacia la entrada de la puerta de la casa, una señora nos miró y camino hacia nosotros - aquí estás mi amor y quién es esta niña tan hermosa - observando me con una sonrisa.
- Abuela, ella es Clarisa vive allá - dijo apuntando en dirección a mi casa, la señora miró también mi casa.
- Oh ya veo, y que haces aquí cariño - dijo - oh Matt cariño ¿Qué te paso? - mirando su dedo que estaba cubrido por mi pañuelo.
- No te preocupes abu, lo que pasa es que Clarisa quería una rosa y yo quería regalarle una pero me espine el dedo - la señora negó .
- Ay Matthew, las rosas se cortan con las tijeras de jardinería para evitar este tipo de accidentes..
- Yo se lo dije - dije tímidamente, ella me sonrió.
- Ves cariño, le hubieras hecho caso, ven te voy a poner una vendita para cubrir ese pinchazo que te diste - la señora me miró - ven cariño, te llevaré adentro, donde tengo algunas galletas recién horneadas, después de que coman algunas, yo misma te cortaré la rosa y te llevaré a tu casa, estás de acuerdo - dijo, miré mi casa y después a la señora, miré también a Matthew él me sonrió.. asentí, la señora tomo mi mano y la de Matthew y los tres caminamos hacia dentro de la casa.
Fin flashback.