- Tienda artesanal...

1729 Palabras
Clarisa.... - Hija, ya estás aquí - escucho que preguntan, salgo de mi trance y veo a la abuela Eva venir hacia mí, sonrió al verla. - Hola, buen día abuela Eva. - ella llegó a mi lado y sonrió , depósito un beso en su frente arrugada. - Buenos días cariño, y eso - dijo mirando el pastel, sonreí. - Ven vamos adentro, este pastel lo hice especialmente para ustedes, ya que no he tenido tiempo para estar con ustedes - digo caminando, mientras ella me agarrada del brazo, las dos subimos los escalones. - Cariño no te hubieras molestado, además nosotros te entendemos perfectamente, y sabemos que estás ocupada con la universidad y el trabajo, y casi no tienes tiempo para tí - negué. - Pero eso no es una excusa para querer estár más tiempo con ustedes, cómo también para mí no es nada el haber horneado un delicioso pastel para ustedes, además me gusta compartir tiempo con ustedes - dije, ella abre la puerta de la casa y entramos. - Eso lo sé, si desde que eras una niña te gustaba pasar tiempo conmigo, Carlos y ni se diga de Matt - sonrió al solo escuchar su nombre, no se que será de su vida, ya que perdimos contacto cuando él sé mudo, mantiene contacto con sus abuelos pero no ha menudo - mira hasta los ojos te brillan cuando escuchas su nombre - dijo - hay cosas que no cambian con el pasar de los años. - Ay abuela, que cosas dices - veo al abuelo salir de la cocina - hola abuelo , ya estás mejor - me acerco a él y depósito un beso en su mejilla. - Mi niña, ahora que te veo estoy mejor - sonrió - por lo que veo comeremos pastel el día de hoy. - Así es, me gustaría poder comerlo con ustedes pero ya saben que hoy tengo que ir a trabajar - ellos asintieron, pude ver algo de tristeza en sus ojos y eso me duele, me duele no compartir tiempo con ellos, como lo hacía antes. - Lo entendemos hija - dijo la abuela. - Aunque tú no tengas ninguna responsabilidad con nosotros, siempre ves por nosotros y te lo agradecemos, por eso no te debes sentir mal, si, ahora no estás más tiempo con nosotros pero sabemos que siempre estás ahí con nosotros y no como nuestro hijo - dijo esta vez él abuelo con reproche, negué. - Sé que no tengo ninguna responsabilidad con ustedes, pero yo los quiero y los considero como mis abuelos, desde pequeña me han querido cómo una nieta y se los agradezco, ustedes se ganaron mi cariño, no se que sería de mí si algo les llegará pasar - terminó de decir, veo como sus ojos están cristalizados. - Y nosotros te queremos a tí y lo sabes bien - dijo la abuela Eva abrazándome al igual que el abuelo, me separo de ellos y les sonrió. - Bueno me tengo que ir - ellos asintieron - disfruten del pastel - dije depositando un beso a cada uno en la frente. - Que te valla bien cariño, no llegues tarde a casa - terminó de decir él abuelo, ya que últimamente he estado saliendo tarde del trabajo, asiento. - Está bien, nos vemos en la tarde - dije caminando a la puerta, salgo de la casa para caminar por el caminito y salgo definitivamente de la casa, camino por las calles mientras saludo con una sonrisa a cada persona conocida, bueno prácticamente aquí todos se conocen, Libertad es un pueblo en donde no hay ninguna persona que no se conozca, además de ser un lugar hermoso, donde despiertas con el cantar de los pájaros, donde puedes admirar el hermoso paisaje, un lugar donde puedes disfrutar el respirar aire puro, del hermoso bosque con variedades de colores, como también donde puedes ir acampar con tus amigos y contar las legendarias leyendas de este lugar y asar malvaviscos en la fogata, disfrutar de sus costumbres y platos típicos de este lugar,sobre todo convivir con su hermosa gente, sin duda libertad es un lugar mágico, llegó a la pequeña tienda artesanal donde puedes encontrar cosas ya sea objetos o ropa hecha por artesanos. - Buenos días señora Sara - le digo a mi jefa de 40 años de edad. - Oh querida has llegado, ven ayúdame a colocar estos jarrones en su lugar - asiento mientras dejo mis cosas en el pequeño cuarto donde solo el personal puede entrar, camino hacia donde está doña Sara colocando los jarrones en el estante. - Están hermosos - digo agarrando uno, lo miro detalladamente, sus colores y cada diseñó, siempre que llega mercancía nueva me emociono tanto que quiero llevarme toda la tienda completa a casa. - Así es, sin duda a nuestros clientes les encantará - asiento - bien termina de acomodar, mientras yo veré qué se le ofrece a la señora Agatha - asiento, ella empieza a caminar hacia nuestra clienta. [>>>] - Hasta mañana doña Sara - digo, caminando hacia la salida - - Nos vemos mañana Clari, ten cuidado al regresar a casa. - No se preocupe, además en este pueblo no hay ningún peligro - digo, y es cierto este pueblo es demasiado pacífico, aquí no existe el peligro, eso es lo bueno en este pueblo - - Pero no está demás tomar precauciones - asiento. - Está bien, tendré cuidado - ella asiente, sin más salgo del local, ya que doña Sara se encarga de cerrar y de abrir la tienda ya que ella vive aún lado de esta, junto a su hija, quién la ayuda con las ventas entre semana, ya yo lo hago los fines de semana, miró el cielo el cual se está empezando a llenar de hermosas estrellas, camino hacia mi casa, sé que puedo tomar un taxi para irme, pero eso no es lo mío, prefiero caminar, además no es muy tarde, apenas van a dar las 7 pm.... Llegó al vecindario, camino hacia la casa de los abuelos, como de costumbre, cada que salgo del trabajo. [>>>] Al día siguiente... Me despierto al escuchar el cantar de los pájaros, como también al escuchar como picotean mi ventana, camino despacio para que el pajarito no salga volando, veo como este golpea la venta con su pico, ya que el diseño de esta tiene algunas flores y eso hace que los pájaros vengan a picotear la ventana, pensando que son flores de verdad, mi alarma suena haciendo que el pequeño pájaro se valla, camino hacia la cama y alcanzó mi alarma para apagarla, dejo la alarma en su lugar, tomo el retrato donde está la foto donde aparecemos Matt y yo de niños, sonrió al ver su hermoso rostro sonriente. - De seguro que ahora te verás aún más lindo de lo que eras, espero con ansias tú regreso y así poder estar juntos, - beso su rostro, por más que pasen los años jamás he dejado de quererlo y jamás lo haría. Flashblak... - Sabes - dije llamando su atención, el cual conseguí, él dejo de comer su helado, hoy cumplíamos 5 años de ser amigos, así qué él me invitó a comer un helado - Frank me pidió que fuera su novia - dije, él y yo jamás teníamos secretos, por eso es que le contaba sobre este tema, él dejo de sonreír y su rostro se puso serio - - Y...y que le dijiste - comí de mi helado para después hablar. - Le dije que no, porque somos muy jóvenes para ser novios, además de que mi papá no dejaría que yo tuviera uno - él sonrió y asintió. - Yo tampoco dejaría que tuvieras uno y menos si fuera alguien como Frank - lo miré . - ¿Por qué? - pregunté curiosa. - Porqué Frank es un tonto, que saca malas calificaciones y eso te perjudicaría en un futuro, además en un futuro... tú serás mi esposa así que no puedes tener novio - sonreí. - Pero tú ni siquiera eres mi novio para que en un futuro sea tú esposa. - Pues entonces... ¿Quieres ser mi novia? - dijo mirándome con ese brillo que hay en sus hermosos ojos, además de su sonrisa. - Acaso se te olvida que mi padre no permitirá que tenga novio, por qué soy muy chica. - Lo sé, pero eso no será un problema por qué tus padres me consideran parte de la familia, como también saben que yo soy alguien en quien pueden confiar la felicidad de su hija - dijo con total seguridad - por qué yo jamás te haría sufrir ni permitir que derrames alguna lágrima por mí - sonreí y asentí. - Sí.. sí quiero ser tú novia - él sonrió y depósito un beso en mi mejilla, nos disponemos a terminar nuestros helados. Fin de flashback... Ese día fue inolvidable tanto para mí como para él, los días pasaban y nosotros estábamos más unidos, siempre compartíamos momentos inolvidables, pero esa felicidad se fue el día en que él y sus padres se iban del pueblo para irse a vivir a otro país, donde él podía estar en las mejores universidades y dónde podría tener una mejor vida, ese día nuestros padres se entaron de lo nuestro, creí que se enojarían pero eso no pasó, ya que decían que eso solo era cosas de niños que nuestro enamoramiento pasaría rápidamente, pero eso no fue así, por que hasta el día de hoy sigo enamorada de él, ese día fue el peor día de mi vida por qué ya no lo vería de nuevo, ya no compartiriamos momentos juntos, sin duda fue una de las despedidas más tristes en nuestras vidas, él se fue no sin antes haberme prometido que cuando regresaría sería para poder estar juntos y que nadie nos separaría, que seríamos felices, cada día que pasaba su ausencia se hacía presente, fue duro dejar de pensar en él a cada segundo, en dejar de sentir dolor por su partida. Pero con la ayuda de mi familia y de sus abuelos pude dejarlo ir, dejar de sentir aquella tristeza, ahora solo espero con ansias su regreso como también sigo esperando a que cumpla aquella promesa. Esa promesa que nos hicimos cuando teníamos 14 años.
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