- El no regresará.

1160 Palabras
Matthew... - Entonces te iras mañana - escucho que dicen a mis espaldas, no necesito voltear me para saber quién es, porqué sé perfectamente quién es dueño o menor dicho dueña de esa voz . - Así es mamá, necesito tomar unas vacaciones de todo esto que me está consumiendo y que mejor que el lugar donde nací - cierro la maleta y volteó a ver a mi madre. - ¿Cuánto tiempo estarás allá? - alzó los hombros. - Los que sean necesarios - ella asiente no tan convencida, se que la idea de estar alejada de mi la pone triste. - Te extrañaré - dice, me acerco a ella. - No tienes por qué, ustedes también pueden ir conmigo - ella niega. - No lo creó, sabes perfectamente que tú padre está demasiado ocupado en el bufete y tus hermanos con sus estudios. - Cierto, ya será para la próxima, pero no te preocupes por mí, que yo estaré comunicándome con ustedes, les mantendré al tanto de lo que pase allá - ella asiente. - Espero y te diviertas en tu viaje - la abrazó . - Así será mamá. - Y Casandra - pregunta, me separo y camino hacia mi cama. - Ella sabe que estaré lejos por unos días, le conté sobre que iré a visitar a los abuelos y se lo tomó bastante bien - digo sentando me en la cama, mi madre asiente. - Me alegro que así sea, bueno te dejo para que termines de empacar. - Está bien - ella sale de mi habitación, cerrando la puerta, me tiró a la cama - espero que allá pueda encontrar aquella paz que me hace falta - digo para mí mismo. Clarisa.... - Y bien que piensas hacer para el cumple del abuelo Carlos - pregunta mi hermana Fernanda. - No se todavía, no he tenido tiempo para preparar algo - digo frustrada, esto del trabajo y lo de la universidad me consume completamente. - Ay hermana, sí que necesitas un respiro, andas de un lado para otro, ya casi ni te vemos en casa - asentí, mientras terminaba de hacer el trabajo de la universidad. - Lo sé, pero el sacrificio lo vale y con respecto a lo del cumple del abuelo, necesitaré de tu ayuda - ella dejo su taza de café en la mesada. - Sabes que puedes contar conmigo para lo que sea, que yo con gusto te ayudo. - Gracias, por eso eres mi hermana preferida - ella niega con una sonrisa. - Tonta, soy tú única hermana - reí. - Lo sé y por eso te adoro. - Y yo a tí, bueno me voy que mañana será un día largo - asentí - no te duermas tarde. - No te preocupes que ya casi termino. - Bueno, descansa - caminando hacia la sala. - Tú igual - dije, miré mi libreta, suelto un suspiro de cansancio, de verdad que estudiar y trabajar no es algo fácil de sobre llevar - quisiera ser una niña de nuevo, donde mi única preocupación sería el ser feliz - digo para mí misma, pero bueno eso no puede ser así qué a echarle ganas a esto - digo tomando mi lapicera de nuevo. [>>>>] Al día siguiente..... - Muy bien chicos necesito que entreguen el trabajo que les dejé - dijo el profe, agarre mi mochila y de esta saqué mi libreta donde está el trabajo hecho. - Hiciste el trabajo - murmuró mi amiga Laurel. - Sí, aunque no pude dormir mucho, ya que me desvelé haciéndolo y tú. - Ay amiga, con eso de que trabajas se te está dificultando, tienes que descansar para que no te enfermes y sí, hice el trabajo - asentí cansada. - Lo sé, pero ya sabes que quiero, salir adelante por mis propios medios - dije levantándome de mi asiento para ir a entregar el trabajo, ella hace lo mismo. - Lo sé perfectamente, pero eso no quiere decir que muerans en el intento, estas perjudicando tú salud - llegamos donde el profe y le entregamos nuestros trabajos, él los recibe con una sonrisa, nos alejamos de su escritorio. - Sé que tienes razón y tratare la manera de ya no estar atareada y así poder descansar - ella asiente, escuchamos como el timbre es tocado. - Bien, ven vamos que muero de hambre - dice tomando mi brazo, las dos caminamos por el pasillo que está repleto de estudiantes, los cuales van directo a la cafetería como lobos hambrientos, al llegar a la cafetería vamos directo donde sirven la comida. - Hola chicas - dijo Joss caminando juntos a nosotras. - Hola - dijimos al unison. - Ten te traje esto - dijo tendiendomé una cajita con un moño. - Pero hoy no es mi cumpleaños - dije mirándolo confundida. - Dense prisa - dijo un chico que estaba en la fila, agarré una bandeja al igual que los demás, caminamos viendo que comeríamos. - Sé que no es tú cumple, pero quise hacerte este obsequio - dijo caminando a mi lado, en busca de una mesa, al encontrar una vacía caminamos hacia esa dirección, al sentarnos, él aún me seguía hablando. - Joss no debiste de molestarte - termine de decir, él negó mientras tomaba mi mano y depósito la cajita en está. - No es ninguna molestia, cuando iba de compras con mi madre lo ví y pensé en tí - lo miré directamente a los ojos, esos ojos color verde pero que llegan a cambiar ligeramente de color azul, él me mira atento. - Joss yo... - él no dejo que terminara de hablar. - Quedatelo ahora es tuyo - dijo levantándose para después empezar a caminar, mi mirada lo sigue hasta ver como llega en la mesa de sus amigos, él se sienta. - Ya deberías de darle una oportunidad, se ve que él muere por tí - dice mi amiga, dejo de observarlo para ahora ver a mi amiga. - Tú muy bien sabes que no puedo - digo observando la pulsera que me dió él antes de irse como también signo de jamás dejar de querer al otro. - Lo sé, pero por más que lo esperes él no regresará, deberías ya de olvidarte de él y de esa promesa - negué. - Eso jamás, se que él volverá. - No te has puesto a pensar en sí él está con otra persona o que aún recuerda aquella promesa, apenas estaban entrando en la etapa de la juventud, cuando él se fué. - Él jamás se olvidaría de mí, como también estaría con otra persona sabiendo que nosostros... - Son novios, ay amiga sí yo fuera tú, desde hace tiempo hubiera dejado esa promesa atrás y le hubiera dado una oportunidad a Joss - solo me quedé callada, sé que él volverá y qué jamás andaría con otra chica sabiendo que yo estoy esperando lo -.......
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