**RITA** ¿Qué hacía él exactamente en casa de aquella clienta la primera vez que nos vimos? La pregunta me golpeó como un puñetazo en el estómago. ¿Por qué estaba tan cómodo en ese entorno, moviéndose como si fuera territorio conocido? ¿Y por qué, de todas las coincidencias del mundo, apareció en mi casa, justo el día en que quisieron comprometerme, cuando yo huí sin mirar atrás como un animal herido? No lo había cuestionado entonces. No cuando todo parecía un caos apocalíptico, cuando mi mundo se desmoronaba y él apareció como un salvador inesperado. No cuando estaba demasiado vulnerable, demasiado asustada para hacer las preguntas correctas. Pero ahora… ahora cada pieza del rompecabezas empezaba a encajar de una manera que me helaba la sangre. Las casualidades no existían. No de esa m

