El espejo

1039 Palabras
CAPÍTULO 13 Hades. Él condujo hacía la misma playa, es cómo si las cosas ahí para nosotros se pudieran detener—aun si fuera por solo unos segundos—miré hacía el mar, chocando una y otra vez con la arena, bebiendo de la botella de tequila. —¿A dónde huiste tu? —. Le pregunté, dejando la botella en la arena, el chasqueo la lengua—. Vamos, quieres que nos llevemos bien, ¿No es así? Si tenemos “algo”, tendré que no querer sacarte los ojos cada que te veo. —Italia—. Confesó a lo que alcé ambas cejas—. Tu a Los Ángeles, estábamos aproximadamente a más de seis mil millas, y ambos regresamos a Nueva York, que ironía—. Se mofó a lo que asentí—. ¿Volviste por tu abuela? —Sí—. Le deje de mirar, para desplazar la mirada con lentitud a la arena—. Nelly me dijo que enfermó, más nunca me dijo la gravedad, no habría sido tan borde con el tema… —¿Le has comentado a Luke? ¿A Miranda? —No he visto a Luke desde que volví, alguna vez el fue a Los ángeles. Con él no perdí el contacto—. Chasquee, para suspirar—. De igual modo, quizá Luke le dijo a Miranda y… —Ya, con los años la valentía se te hizo cobardía—. Le dio un trago ahora él al tequila—. ¿No? —A ambos parece habernos pasado exactamente lo mismo—. Le señalé, jugando con mi suéter—. Tu ahora los evitas a ellos. No dijo nada, y yo tampoco, seguimos bebiendo en completo silencio, quizá de las pocas veces que no parecía que queríamos arrancarnos los ojos de las cuencas, no lo sé. Hades y yo de adolescentes teníamos la rivalidad a tope, quizá con los años esta fue aumentando hasta que colapso, nuestros amigos comenzaron a salir y forzosamente comenzamos a tratarnos más, no nos tratábamos bien, pero tampoco mal, sólo era una cuerda floja, de ver quien podía soltar el veneno primero de la lengua. —Si te sirve de consuelo, lo que aceptaste, no le hará mal a nadie—. Mencionó. Tomé la botella de tequila, dándole un trago largo, odiaba el hecho de si quiera recordar el tema, para ser honesta—. Con el tiempo lo sabrás. —¿Y por qué no ahora? —Porque ahora, tienes que concentrarte en pasar las pruebas y ser de las modelos seleccionadas a ir a Europa, por toda la gira, Franco y yo trabajamos este proyecto por un año, no puede salir mal. —¿Y si lo hace? Salir mal tu plan—, Recalqué, él no dijo nada—. No todo siempre sale como se planea, Hades. —Lo sé. Estoy bebiendo contigo tequila, en lugar de una chica de un bar demasiado interesada en pasar la noche conmigo—. Alardeó, aunque lo único que logro, fue que me diera asco—. Todas mueren por mí. —Siempre siendo un fuckboy. —No. Siempre siendo increíble—. Siguió egocentrico, a lo que no pude evitar rodar los ojos con cierto toque de cansancio—. Aunque, ninguna pasa de una noche. —Eres desagradable, Hades… Si pudiera decir lo que fue la noche… Fue un poco desastrosa, quizá bebimos más de lo que deberíamos, porque no podía recordar mucho, ni menos cuando desperté. Desperté en casa de Hades, con llamadas de Drake y Nelly llenando mi buzón de voz, no pensé mucho… Me levanté, notando que tenía toda mi ropa, no me habría acostado con Hades, y esa era la mayor ventaja de todas. Miré hacía Hades quien estaba dormido al otro lado de la cama, el dolor de cabeza era taladrante, demasiado taladrante. Miré hacía el espejo, notando el labial rojo con algo escrito. “Ustedes cada vez más idiotas, yo estoy cada vez más cerca” Tragué en seco, para ver hacía Hades, ¿Qué? Me senté en el borde de la cama, sin dejar de mirar el escrito que se encontraba en el espejo, ¿Era hora de asustarme no? Si había encontrado el modo de… Estar tan cerca de nosotros… *** Saber. Saber que haces un problema, por dinero, era mi mayor problemática, perder la amistad de Miranda, o poder ayudar a que la abuela se salve, tic, tac. La respuesta era clara. —Iremos a Los Ángeles—. Señaló Hades, dejando un par de carpetas frente a nosotros—. Han sido seleccionadas, y por ello, han sido llamadas a venir hacía acá. —Franco Cameron ensayo con varias de ustedes, saben hasta donde quieren llegar, porque pueden romperse los contratos por falta de profesionalismo—. Siguió Greta. Para mirarme de reojo—. No somos una empresa de niños inmaduros, sino de personas exitosas. Miranda sujeto mi mano. Un piquete llegó a mi corazón—traicionera—era eso, con todas las letras al máximo esplendor, y ella… Seguía buscando apoyo en mí. —Serán asignados dependiendo del desempeño que muestren en Los Ángeles, para ver quienes irán a Milán. Mi celular vibró, con aquella tonada, mis ojos se desplazaron al celular, lentamente. Drake: Un mensaje me llegó, ¿Estás en problemas Tay? —Señorita Smith—. Me llamó Hades, con una ceja arqueada—. Por favor. Me disculpé entre dientes, para mirar hacía la carpeta, si las cosas seguían escalando de ese modo, no tardaría todos en darse cuenta que algo de esa noche nos seguía persiguiendo Salimos de la sala de juntas y James me tomó del brazo incrustándome en el cuarto de servicio. —¿Sales con Hades? —, Preguntó borde. —Me asustaste—. Le dije soltándome de su agarre—. Me van a dejar marcas si me siguen jalando todos del brazo—. Me quejé tomando mi brazo. —¿Sales con Hades? —. Repitió, miré hacía otra parte. Teóricamente, no. Teóricamente, no entendía absolutamente nada, para ser realista. Pero, podía recordar sus palabras. Y recordar la maldita mañana.
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