Capitulo XXXII Dorian Era momento de regresar a casa, Briana nos esperaba con una niñera y seguramente tenía ganas de vernos. Cloe y Aida vendrían conmigo, ya que Nadir se quedaría con Olivia y la bebé. Dalila se despidió del grupo, luego lo hago yo pero me faltan las chicas, que no las veo por ningún lado. —¡Dorian! ¡Dorian!— gritó Aida, atrayendo la atención de todos —Cloe, desapareció. —¿Qué?— inquiero confundido, sin darle crédito a lo que dice. —Sí, llevo rato buscándola pero no está ni en el baño, ni en el restaurante o en el estacionamiento, ya la llamé también y nada. —Aida, Cloe no es de irse así sin avisar. —¡Una de las bebés desapareció!— gritó una enfermera, saliendo del retén— Avisen a seguridad, nadie entra ni sale del edificio. Código azúl. —¿Una bebé? ¿Qué bebé?— di

