Su beso me tomó por sorpresa, pero estábamos ante la mirada de todos, así que solo le correspondí con un beso de pico y me alejé un poco — ¿Pasa algo? — pregunté un poco bajo. Negó —Solo quería verte. —No te entiendo nada Nicholas. Me confundes muchísimo— dije aún más bajo mientras suspiraba. — ¿Puedes venir conmigo a mi oficina? Quiero hablar contigo. —Tengo muchísimo trabajo. —Summer, tu jefe te da permiso. Asentí y él puso su mano para que yo la tomara. Lo hice y caminamos juntos al ascensor, Grace me miraba con cara de preocupada y le hice entender que todo estaba bien. Apenas entramos a su oficina, me ofreció un trago, el lugar era exactamente como su casa, frio y oscuro —Nicholas, si trabajas en esta oscuridad, vas a quedar ciego a los cuarenta— dije negando. Sonrió

