Leandro. Después que a mi vida llegó Ariadna, muchas cosas han cambiado. La vida me sonríe y siento que ya no tengo por qué recurrir a cosas que antes solía hacer para distraerme o pasar el rato. Darío, siempre me dice que soy alguien que trabaja mucho y que necesito relajarme de vez en cuando, o al menos eso me decía cuando pertenecía a la mafia ya que, allí sí que el tiempo me faltaba. Sin embargo, cuando tomaba la decisión de desestresarme asistía a un club muy bueno donde me tomaba unos traguitos, me bailaban unas chicas y al final me llevaba una o quizás dos a la cama. Hoy luego de mucho tiempo sin venir estaba aquí para el cumpleaños de uno de mis amigos. —¿Pero y que le pasa a Leandro? Parece que se quiere ir, no disfruta del ambiente — éramos un grupo de seis, siempre hemos sido

